COLÓN ESTÁ PERDIDO
Terminó muy mal en el Clausura y sigue igual en el Apertura. La interminable serie de derrotas (10) de Colón parece ser el camino a seguir por el renovado plantel que dirige Toresani. Aunque nada tenga que ver un torneo con el otro, es necesario destacar que la actualidad matemática –tabla del descenso- tiene mucho que ver con lo que hizo el sabalero en la temporada anterior, y ese es el punto que empieza a preocupar al mundo rojinegro.
La preocupación es el estado dominante en Colón, que comenzó a generarse con la goleada ante Independiente, pero se agravó de manera alarmante esta tarde. No mostró síntomas de recuperación futbolística y mucho menos espíritu combativo para intentar dar vuelta una situación complicada.
El partido duró apenas 51 minutos, cuando Lavezzi convirtió el tercer tanto de San Lorenzo. De ahí en adelante todo sirvió para que Colón muestre todas sus falencias y para que los de Ruggeri aumenten la diferencia.
Hasta el primer gol de la tarde el equipo rojinegro le jugaba de igual a igual al anfitrión, sin diferencias en las áreas y con una leve superioridad del elenco santafesino en la mitad de la cancha. Pero llegó el gol de Ferreyra y las heridas que supo abrir Independiente el pasado sábado se empezaron a agrandar. La visita se fue del partido por un breve lapso, suficiente para que el Ciclón saque una diferencia muy grande para lo poco que había mostrado.
El primer tiempo se fue con una clara oportunidad que Saja le tapó a Grabinski -la jugada de mayor riesgo que generó Colón- y con un resultado cómodo para los de Boedo.
La segunda etapa terminó rapidito, sólo seis minutos. Un error en la salida del pibe Solís y gol de Lavezzi. Todo lo demás fue un concierto de errores de coordinación, técnicos y sin respuestas anímicas para dar vuelta una historia que ya estaba escrita. Solamente faltaban dos goles más de San Lorenzo para que desnude, aún más, las serias equivocaciones que cometió el mediocampo y la defensa rojinegra.
Dos muy malos segundos tiempos, nueve goles en contra en dos partidos, jugadores de bajísimo rendimiento (Fernández, Grabinski, Grisales, Chitzoff, Giovanni y Enría), un cuerpo ténico sin experiencia en Primera División y un bajo promedio son suficientes preocupaciones para un comienzo olvidable.
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