COLÓN GANÓ UN PARTIDO COMPLICADO Y LLEGÓ A LA PUNTA DEL CLAUSURA
Lo jugó muy bien en los primeros 15 minutos, no le encontró la vuelta en los restantes 30, lo parió a partir de los cambios -con la entrada de Franco Cangele y Fernando Merlo- y lo ganó el eterno goleador sabalero, Esteban Fuertes.
Colón mostró las diferencias que existen entre en un equipo que tiene muchas virtudes para ser protagonista y otro que está en pleno proceso de conocimiento, técnico-jugadores. El sabalero es más que el cervecero, pero para concretarlo a través del resultado tuvo que jugarlo y lucharlo demasiado. Lo jugó de manera impecable en el primer cuarto de hora, cuando abrió la cancha con las subidas de ambos marcadores de punta, con la aparición constante del colombiano Hernández y con el peligro que siempre generan los tanques (Denis y Fuertes). Tal es así que Ramírez, el arquero visitante, comenzaba tempranamente a erguirse como una de las figuras de la cancha.
Luego del buen juego que mostró desde el arranque, la visita empezó a darse cuenta por donde pasaba el secreto rojinegro para mostrar tanta superioridad en los primeros minutos. Marcas más ajustadas y más lucha en la mitad de la cancha, suficiente para balancear la tenencia de la pelota y enredar el partido, lo que significaba un negocio espectacular para los de Buenos Aires.
El primer tiempo se fue con sabor a poco, porque Colón empezó a jugar de galera y bastón y terminó confundido ante el cerrojo que le propuso el equipo de Chiche Sosa.
El comienzo de la etapa suplementaria mostró lo mejor de Quilmes, pero no duró demasiado, apenas para inquietar a Tombolini en la primera jugada. Luego del buen arranque quilmeño, Colón retomó las riendas del encuentro, sin tanto juego como en los primeros minutos del primer tiempo, el sabalero empezó a inclinar la cancha hacia el arco de Ramírez. Aunque la inclinación absoluta se manifestó con el ingreso de Cangele y Merlo por Capurro y Hernández respectivamente.
Con el ingreso del ex Boca y el pibe de las inferiores de Colón, los de Bauza ganaron en movilidad y volvieron a inquietar al arquero de Quilmes. Y cuando los zagueros centrales cerveceros ya se empezaban a cansar de rechazar centros, en una jugada made in Fuertes, el Bichi enganchó hacia adentro le sacó ventaja a Serrizuela, apuntó, disparó y se llenó la red de gol. A los 37 minutos el interminable goleador sabalero provocó el grito contenido de su gente, la descarga de una semana llena de contratiempos, léase allanamientos varios y Lunatti con su “penalcito” en cancha de Racing.
Colón fue más, lo justificó con el gol de Fuertes y ahora disfruta de la punta y el respeto que empieza a generar en la Primera División del fútbol argentino.
SÍNTESIS:
COLON: Laureano Tombolini; Diego Chitzoff, Alcides Píccoli, Federico Lussenhoff, Juan Vargas; Alejandro Capurro (ST 14m Franco Cangele), Martín Romagnoli, Cristian Zurita; Giovanni Hernández (ST 25m Fernando Merlo); Germán Denis (ST 45m Rubén Ramírez) y Esteban Fuertes. DT: Edgardo Bauza.
QUILMES: José Ramírez; Juan José Serrizuela, Diego Capria, Leandro Desábato, Pablo Barzola; José Chatruc (ST 38m Jorge Medina), Juan Pietravallo (ST 43m Ignacio Risso), Esteban García, Miguel Caneo; Mario Turdó (ST 28m Diego Torres) y Silvio Carrario. DT: Osvaldo Sosa.
Gol: ST 37´ Fuertes (C).
Amonestados: Fuertes, Romagnoli y Zurita en Colón: Desábato, Ramírez, Chatruc, Capria y Serrizuela en Quilmes.
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