COLÓN NO SUPO MANTENER LA DIFERENCIA Y EMPATÓ CON QUILMES
El descontento de la gente tenía un motivo obvio; Colón no supo aprovechar los dos goles de diferencia que había sacado en el marcador, y tampoco el hombre demás que tuvo durante más de un tiempo en la cancha, por la expulsión de Rodrigo Meléndez.
Pero más allá de eso, los dirigidos por Francisco Maturana mostraron un buen rendimiento durante gran parte del partido, con un gran nivel del colombiano Giovanny Hernández, que convirtió dos golazos.
El partido había arrancado mal para el local; a los cincuenta segundos de juego se vio en desventaja, por un buen remate de Garnier, que no pudo contener Tombolini.
A pesar de la tempranera desventaja, los rojinegros no se desesperaron y comenzaron a manejar el trámite del partido, en base al buen trato y movilidad de sus volantes, sobre todo de Héctor González y de Hernández.
A los 21, luego de una doble pared con el “Bichi” Fuertes, el enganche sabalero quedó sólo frente a Pontiroli, y definió con precisión para decretar el empate.
Colón siguió buscando, y pasada la media hora de juego, encontró la diferencia; Fuertes aprovechó un tiro libre en la puerta del área, y marcó el segundo.
Un minuto después, el chileno Meléndez vio la tarjeta roja, por una fuerte infracción al ex delantero de River y Racing.
Cuando todavía faltaba más de la mitad del partido, el local estaba arriba en el marcador y con un hombre más en la cancha.
En el entretiempo, Maturana dejó en el banco a González (una molestia en el aductor) y lo reemplazó con Gustavo Savoia, para tratar de aprovechar los espacios que dejaría Quilmes, que debía empatar el partido.
A los 18, pareció definirse todo; Giovanny recibió la pelota, y desde 35 metros, metió un pelotazo bárbaro que se coló en el ángulo del arco visitante.
Sin embargo, los dirigidos por Gustavo Alfaro, con mucho más amor propio que fútbol, terminaron empatando el partido; primero, con un cabezazo de Ariel López, y después, con un zurdazo de Braña, que recibió la pelota muy sólo dentro del área.
Después, Quilmes se replegó para defender el punto de oro que estaba obteniendo, y lo consiguió. Colón no pudo generar ninguna otra situación de gol, y vio como se le escaparon dos puntos que parecían quedarse en casa.
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