COLÓN PERDIÓ CON QUILMES; UNIÓN NO PUDO CON BELGRANO
Los equipos santafesinos no tuvieron ayer una buena tarde. Colón perdió por goleada ante Quilmes, mientras que Unión empató en un gol con Belgrano de Córdoba.
Colón empezó el encuentro dormido y lo pagó muy rápido con una desinteligencia defensiva que terminó en el gol de Alenssandría. El sabalero perdió la marca vía aérea y por el segundo palo se filtró el jugador cervecero y los de Martino tuvieron que remar el partido con viento en contra.
Rápidamente el elenco santafesino se despertó al partido y comenzó a llevar peligro hacia el arco de Ramírez. Se adueñó de la mitad de la cancha y de ahí para adelante supo encontrar en sus delanteros dos armas fundamentales para dañar a los cerveceros. Luego de desperdiciar algunas oportunidades de riesgo apareció Ramírez apuntó, disparó y la pelota se le coló por arriba del arquero cervecero. Golazo y justicia transitoria a los 20 minutos del primer tiempo.
La reacción de Quilmes después del empate sabalero se reflejó en el campo de juego con el adelantamiento de sus líneas; hasta que diez minutos más tarde llegó la falta de Crosa adentro del área y Furchi cobró penal. Luego de dos ejecuciones Caneo transformó el penal en gol y el local se puso al frente en el marcador.
La gran injusticia a la hora de los merecimientos llegó a tres minutos del final, cuando otro error defensivo provocó el remate de Choy González que terminó en el fondo de la red. El 3 a 1 fue demasiado premio para Quilmes y muchísimo castigo para Colón.
El segundo tiempo parecía que iba a estar demás, porque a los 10 minutos Choy González –la figura- convirtió el cuarto gol. Pero a los 20 minutos llegó el penal a favor de Colón y la expulsión Barzola en el cervecero. Moreno y Fabianesi estableció el descuento y renació la ilusión sabalero.
Nuevamente Quilmes se replegó en el fondo, mucho más con un hombre menos, y los de Martino comenzaron a inclinar la cancha hacia el arco de José Ramírez. Pero nuevamente la falta de definición le jugó una mala pasada al equipo de nuestra ciudad.
Otra derrota, otros errores defensivos y otra vez la falta de contundencia. Es preocupante, empezó como el torneo anterior en los números, pero es distinto en el juego. Ahora lo deberá reflejar ante Tiro Federal para recuperar la confianza de tres derrotas que encienden la alarma en el barrio Centenario.
UNIÓN NO PUDO
La reacción de la gente, al igual que en Rafaela, en el final del partido, es el análisis más claros de como juega Unión.
Durante el partido, los hinchas rojiblancos aplaudieron la actitud del equipo para ir a cada pelota dividida como si fuera la última y meter, meter y meter.
Pero después del pitazo final, el veredicto popular fue inconfudible: los silbidos dejaron en claro que de esta manera, es muy difícil que Unión pueda ganar un partido.
En ningún momento del partido el equipo logró hilvanar una jugada colectiva en ataque. Es más, hubo minutos en los que ni siquiera podía dar dos pases seguidos sin que un hombre de Belgrano interceptara la pelota.
Las fallas en lo colectivo tienen que ver con algunos rendimientos individuales: Sartori parece un jugador amateur, Saboredo no toma contacto con la pelota, García parece olvidar todo lo que sabe cuando entra a la cancha y a Rami le rebotaron todas las pelotas que le tiraron.
En el primer tiempo, Unión se salvó un par de veces de que Belgrano se pusiera en ventaja. Un bombazo de Campodónico en el travesaño y una espectacular atajada de Evangelisti ante otro violento remate del delantero.
El local, en ataque, poco y nada. Apenas un tiro libre del Pitu bien contenido por Robinson Zapata y un centro gol de Urresti que el arquero sacó al corner.
El gol Pirata llegó en tiempo de descuento, con un cabezazo de Bartolini que entró pegado al palo izquierdo.
En el entretiempo, Craviotto metió mano: a la cancha Torres e Iachetti en lugar de Sartori y García.
De esta manera, Urresti pasó a jugar como lateral derecho, el Memo a volantear por ese sector y el Bachi se paró casi como enganche. Tampoco resultó.
El empate llegó de la manera en que el tatengue lo buscó: a los empujones, con ganas, sin ideas. Mosset empujó la pelota al fondo de la red desde el área chica, luego de varios rebotes.
Los rojiblancos siguieron buscando, pero nunca inquietaron a la visita.
Con las excepciones de Evangelisti, Urresti, Mosset, Vera y Canuto, quedó muy poco para rescatar. Craviotto sabe que Unión deberá mejorar mucho, ya no para ser protagonista, sino para empezar a sumar de a tres.
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