COMENZARON LOS TRABAJOS PARA HABILITAR DEFINITIVAMENTE LA RUTA NACIONAL 7
Los pobladores del sur de la provincia ya sueñan con volver a circular por ese corredor bioceánico. Comenzaron los trabajos de alteo para recuperar el tramo de 10,5 km. La obra demandará una inversión de 16 millones de dólares financiados por la Nación.
Los pobladores del sur de la provincia ya comienzan imaginar cómo será la circulación y la definitiva rehabilitación de la Ruta Nacional 7 que atraviesa la Laguna La Picaza y sólo desean ver cristalizado ese ambicioso proyecto que fue calificado por el Gobernador Obeid como “una de las reivindicaciones más grandes de la Provincia de Santa Fe”.
El Ing. Jorge Obeid afirmó que “la recuperación de este tramo vial de 10,5 km volverá a dar vida a uno de los corredores bioceánicos más importantes de la República Argentina”.
Al conocerse el inicio de los trabajos de alteo para habilitar definitivamente la ruta nacional 7 -sumergida durante ocho años bajo las aguas de Laguna La Picaza-, el Gobierno de la Provincia no ocultó su satisfacción por concretar definitivamente una obra que sacará del aislamiento y renovará toda una amplia región donde están asentadas numerosas e importantes poblaciones del sur de la provincia.
Ya instalado el obrador en Aarón Castellanos, hace unos días se aprecia el constante movimiento de las grandes máquinas que comenzaron a hacer el empedramiento de la banquina con basalto y continuar con la elevación de los terrenos para construir el terraplén, sobre el que se construirá la ruta en forma definitiva.
Este corredor bioceánico comienza en Luján, en la Provincia de Buenos Aires, y llega hasta los puertos de Chile. El tramo santafesino, que demandará una inversión de la Nación del orden de los 16 millones de dólares, atraviesa las localidades de Aarón Castellanos, Diego de Alvear y Rufino, en el Departamento General López.
El Gobierno de Santa Fe remarcó que la gran obra permitirá nuevamente la circulación por una de las más importantes rutas transversales que da salida a la producción, en este caso a los océanos Atlántico y al Pacífico. “La crecida en 1999 de la Laguna La Picaza sacudió fuertemente la economía del sur santafesino, interrumpió el paso de vehículos y destrozó el ferrocarril” indicó Obeid, para luego señalar que “los trabajos hidráulicos que hemos hecho y que serán necesarios profundizar bajará el nivel de la Laguna La Picaza para que nunca más se inunden los campos y se interrumpan las comunicaciones y aislen a numerosos pueblos”.
Para resaltar la trascendencia que significa su recuperación, las autoridades gubernamentales señalaron que una vez que se complete la totalidad de los trabajos y se habilite la ruta nacional 7 podrán pasar, como mínimo, 1.000 vehículos más por día, teniendo en cuenta que por ese corredor podrá salir la producción de una de las zonas más ricas de la provincia”.
La obra a realizarse en doce meses es como si fuera un espigón de piedra tipo escollera, hecha en una base sustancial donde por encima se construirá la vía y un puente aliviador. Se utilizarán 777 mil toneladas de piedra escollera que deben ser movimentadas para la construcción del pedraplén, 48 mil toneladas adicionales de piedra para la reconstrucción particular de la vía del orden de 24 mil durmientes y 28 kilómetros de rieles.
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