COMENZÓ EL ALEGATO DE LA DEFENSA DE IBARRA
La defensa del suspendido jefe de gobierno porteño, Aníbal Ibarra, inició esta tarde su alegato, que estará centrado en que no existe su responsabilidad en la tragedia de la disco en la que murieron 193 personas.
El ex fiscal Julio César Strassera abrió su exposición pasadas las 16 y cuenta con dos horas para desarrollar su alegato, tal como lo hizo la fiscalía esta mañana y tal como la hará Ibarra desde las 18.
Los fiscales de la Sala Juzgadora de la Legislatura porteña solicitaron formalmente la destitución e inhabilitación por diez años del suspendido jefe de gobierno.
“Venimos a solicitar que se cumpla con la Constitución y que el mal desempeño no sea legitimado. De lo contrario, muchos Cromagnon ensombrecerán nuestro futuro. Por eso pedimos formalmente la destitución del doctor Aníbal Ibarra como jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires más la inhabilitación por diez años para el desempeño de todo cargo público, por el pueblo, por la sociedad, por las víctimas de Cromagnon, por nuestros hijos y por las generaciones futuras”, señaló Enríquez en su alegato.
Para el fiscal, la responsabilidad política del suspendido jefe de gobierno en la tragedia “está plenamente acreditada” por lo que consideró que “absolver a Ibarra sería consagrar la impunidad e invitar a los gobernantes del futuro a que desprecien sus deberes”.
La sesión de hoy se desarrolla en medio de un fuerte operativo de seguridad que rodea la Legislatura y con la presencia de un grupo de 70 familiares de las víctimas de Cromagnon en las gradas del recinto.
La acusación. Enríquez acusó a Ibarra de haber llevado adelante un “ineficaz e ineficiente poder de policía”.
“Terminó concentrando todos los poderes de organismos de control en un puñado de familiares y amigos”, prosiguió el diputado, quien detalló que se concentraron “los poderes en un reducido número de personas vinculadas a él familiarmente, como su ex concuñado Juan Carlos López (ex secretario de Seguridad) o Fabiana Fizsbin (ex subsecretaria de Control Comunal), la mejor amiga de su hermana, Vilma Ibarra”.
Según Enríquez, “no fallaron los inspectores individualmente, sino la planificación dispuesta por Ibarra”, y añadió que “Cromagnon no había sido inspeccionado en dos años porque el jefe de gobierno no había tomado los recaudos necesarios para que todos los locales cumplieran con las normativas de seguridad”.
En tanto, el diputado Rubén Devoto aseguró que Ibarra “es el principal responsable de la masacre de Cromagnon”.
“Cromagnon no fue un accidente. A los chicos de Cromagnon los mató la corrupción. Cromagnon fue el resultado de la complicidad entre empresarios de la noche y los funcionarios”, disparó Devoto, quien resaltó el papel del propietario de la disco, Omar Chabán: “Es un criminal, pero a él lo está juzgando la justicia”.
Pedido a Kirchner. Por otra parte, Devoto resaltó en su alegato que “es muy importante la actitud que tome el presidente (Néstor Kirchner). Tiene todo el derecho a elegir a los amigos que quiera. Pero como presidente de la Nación es necesario que no presione y respete la más absoluta independencia de los miembros de la Sala Juzgadora”.
Las exposiciones de los fiscales culminaron con el alegato del legislador Jorge San Martino, quien señaló que el proceso “es un juicio en el que se dirimen responsabilidades políticas” y expresó que espera que en caso de que Ibarra sea encontrado responsable “esta sea una lección de civilidad”.
Tras la defensa de Ibarra, el proceso pasará a un cuarto intermedio hasta el 10 de marzo.
En ese período, los legisladores deliberarán y analizarán si corresponde “de acuerdo a su íntima convicción” suspender o no al jefe de gobierno y solicitar su inhabilitación para ejercer cargos públicos durante los próximos 10 años.
Romagnoli. El legislador zamorista Gerardo Romagnoli se presentó hoy ante la Sala Juzgadora y señaló que sus pares lo “obligaron a volver” al desarrollo del proceso de juicio político contra Ibarra, luego de que presentara su renuncia y denunciara irregularidades en el proceso.
“Estoy acá porque me obligaron a volver al juicio político”, dijo Romagnoli, quien se retiró del recinto de la Legislatura porteña custodiado por tres miembros de la seguridad interna del cuerpo.
“El cuerpo no aceptó mi renuncia por totalitarismo y sentido corporativo. Rechazaron mis argumentos que expresaban mi cansancio moral y mi objeción de conciencia para continuar participando de esta sala”, explicó a la prensa.
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