COMENZÓ LA FIESTA SABALERA: TOMBOLINI PUSO A COLÓN EN LA FINAL DEL CUADRANGULAR “CIUDAD DE SANTA FE”
En definición por tiros penales, Colón se impuso por 5 a 4 sobre Nacional de Montevideo, tras haber empatado 2-2 en el tiempo reglamentario, y se clasificó finalista del torneo Internacional Ciudad de Santa Fe, organizado como parte de los festejos por el centenario de la entidad ‘sabalera’, que se cumplirá el 5 de mayo próximo.
El conjunto dirigido por la dupla Pizzi-Del Solar había conseguido una ventaja de dos goles, por intermedio de Giovanni Hernández y Moreno y Fabianesi, ambos en el primer tiempo, pero Gonzalo Castro, en dos ocasiones, empató para los uruguayos.
Fue un verdadero show futbolístico el que brindó Colón, principalmente durante la primera media hora del encuentro. El colombiano Hernández sacó a relucir todo su repertorio de pisadas, amagues y gambetas con la pelota, completando una actuación digna de la más rabiosa envidia por parte del técnico de Boca, Jorge Benítez, quien repite hasta el hartazgo que lo quiere como refuerzo para su plantel.
De sus pies nacieron las mejores jugadas en favor del equipo santafesino y también la apertura del marcador, con una definición exquisita de zurda, a los 21 minutos de la etapa inicial.
Sin dudas, Hernández pagó con buen fútbol y un brillante espectáculo los siete millones de dólares que cotizaron su pase los dirigentes ”sabaleros”.
Es que el colombiano pertenece a una raza futbolística en peligro de extinción. Su talento cumple -casi en simultáneo- con una doble función: contribuye al buen funcionamiento del equipo y devuelve al público, en altas dosis de admiración y asombro, el valor de cualquier entrada, ya sea popular, platea o palco.
Antes y después del tanto conseguido por Hernández, Colón fue siempre el dominador de las acciones. Su arquero Tombolini casi no tuvo intervenciones en el primer tiempo, mientras sus volantes y delanteros llegaban con peligro sobre el arco uruguayo.
Estuvieron cerca de convertir Hernández, Estévez, Fuertes, en dos ocasiones, y Moreno y Fabianesi, quien finalmente amplió la ventaja con un cabezazo.
Solamente un gran gol, como el que convirtió Castro, con una volea de zurda que se metió en el ángulo derecho, pudo quebrar la solidez colectiva del conjunto local, que se mostró ampliamente superior a su rival.
Pero en el segundo tiempo, el panorama cambió radicalmente. Colón perdió esa solidez defensiva que había demostrado en la etapa inicial y los uruguayos no desaprovecharon la oportunidad: a los 3 minutos, Abreu quedó sólo ante Tombolini y picó la pelota por encima del cuerpo del arquero. Castro empujó la pelota, casi sobre la línea de fondo, y estableció el empate 2-2.
En lo mejor del encuentro, los jugadores comenzaron a sentir el desgaste físico -ambos equipos vienen de realizar una exigente pretemporada- y el espectáculo cayó en un pozo, apenas sacudido por alguna “fantasía” de Hernández.
Pero el conductor de Colón sólo apareció con intermitencias. Su equipo pareció entonces perder la memoria del buen juego que había demostrado en el primer tiempo, en tanto los uruguayos, de contragolpe, hasta pudieron quedarse con el triunfo.
La puntería de los penales finalmente sentenció la historia en favor de los locales, que disputarán la final del certamen el próximo lunes ante Atlético Nacional de Medellín, que en el primer turno se impuso por 2-1 sobre Sporting Cristal, de Perú. Previamente, los perdedores jugarán por el tercer puesto.
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