COMENZÓ LA INVESTIGACIÓN DEL CIENTIFICO QUE DESMINTIO LA VERSION DE BLAIR SOBRE LAS ARMAS DE IRAK
El estado de ánimo de David Kelly poco antes de morir no era el de un posible suicida, afirmó hoy un amigo y colega del experto científico que puso en apuros al gobierno de Tony Blair.
En el inicio de la investigación por la muerte de Kelly, hoy compareció Terence Taylor, quien habló con él cuatro días antes de la muerte que conmoció al Reino Unido.
Taylor, director del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos en Washington, describió a Kelly como un científico con buena reputación a nivel internacional.
El testigo, que no asistió a la audiencia celebrada en Londres y declaró mediante una videoconferencia desde Australia, explicó que en la década de 1990 trabajó con el científico como inspector de desarme de la ONU en Irak, donde Kelly hizo “un trabajo excelente”, afirmó.
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