COMENZÓ UN NUEVO JUICIO CONTRA SADAM
En el inicio de su segundo juicio, Saddam Hussein gritó desafiante y se negó a declararse culpable o inocente en relación a las acusaciones de genocidio y crímenes de guerra en una ofensiva contra los kurdos entre 1987y 1988.
El proceso abre un nuevo capítulo legal en contra del derrocado líder iraquí, quien se enfrenta otra vez a la pena capital por la muerte de decenas de miles de kurdos en lo que fue la “operación Anfal” del ejército iraquí.
El nuevo caso contra el ex presidente, y otros seis coacusados, está relacionado con la muerte de decenas de miles de personas durante la ofensiva iraquí contra los kurdos.
La operación buscaba acabar con las milicias independentistas kurdas y eliminarlas del norte país. Saddam acusó a esa etnia de ayudar a Irán en la guerra con Irak.
Respuesta. Saddam se enfureció cuando uno de los fiscales denunció violaciones de mujeres kurdas durante la represión.
“¡Nuca aceptaré que digan que una mujer iraquí fue violada cuando Saddam es presidente!”, gritó el derrocado mandatario, golpeando la mesa y señalando con el dedo a los fiscales. “Si eso hubiera ocurrido ¿cómo podría yo caminar con la frente en alto?… ¿Una mujer iraquí violada mientras Saddam es líder?”
En la ofensiva contra los kurdos muchas localidades fueron destrozadas y un sinnúmero de jóvenes desapareció, según los sobrevivientes.
“Es hora de que la humanidad sepa … la magnitud y la escala de los crímenes cometidos contra la gente de Curdistán”, dijo el fiscal principal del caso Anfal, Munqith al-Faroon.
“Localidades enteras fueron destruidas, como si la matanza de personas no fuera suficiente… Las esposas esperaron a sus esposos, familias esperaron a sus hijos, pero en vano”, dijo al-Faroon en sus comentarios iniciales durante el juicio, a la vez que mostraba fotos de los cadáveres de madres e hijos.
Los fiscales están pidiendo la pena de muerte, aunque el juicio no toma en cuenta el episodio más tristemente célebre, el ataque con gas venenoso contra la localidad Halabja, donde murieron un estimado de 5000 personas en marzo de 1988. Ese hecho está siendo investigado por otro alto tribunal.
Desafiante. Saddam se presentó desafiante el lunes ante el juez, luciendo un traje negro y una camisa blanca. Cuando el juez Abdullah al-Amiri le pidió que se identificara al ser el primer acusado llamado, respondió: “Tú me conoces”.
Enseguida agregó que estaba siendo juzgado bajo “la ley de la ocupación”. Finalmente se identificó como “el presidente de la república y comandante en jefe de las fuerzas armadas”.
El juez le dijo a Saddam: “Este juicio es por acusaciones de genocidio, crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra. ¿Es usted inocente o culpable?”.
“Eso requeriría de volúmenes completos de libros”, respondió Saddam. Al-Amiri ordenó que se colocara una petición de inocencia en nombre del ex dictador.
Previamente Saddam fue juzgado por la matanza de 148 chiítas en la localidad de Dujail, a unos 60 kilómetros al norte de Bagdad, luego de un fallido intento de asesinato en su contra en 1982.
El veredicto de primer ese juicio, que terminó a finales de julio, será anunciado el 16 de octubre.
El segundo juicio se lleva a cabo en la misma sala donde se realizó el primero, que duró meses y sufrió varias interrupciones y sabotajes por parte de Saddam y sus otros siete coacusados.
El juicio de Dujail se caracterizó por las frecuentes salidas de tono de Saddam y sus coacusados, que reiteradamente pusieron en duda la legitimidad del tribunal.
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