Cómo afecta a la imagen del Gobierno
El director de la consultora “Poliarquía”, Sergio Berenstein, analizó esta mañana cómo inciden las denuncias formuladas por el Gobierno nacional sobre la compra de acciones de Papel Prensa en la imagen de la administración de Cristina Fernández, más aún teniendo en cuenta que restan pocos meses antes de comenzar a vivir un año eleccionario.
El especialista en encuestas se preguntó, en primera instancia, “¿por qué el Gobierno en un momento de imagen positiva y boom económico lanza este ataque a los medios de comunicación?”. Inmediatamente respondió que el fenómeno “se puede explicar de forma racional o decir que es una locura más”.
Particularmente el empresario opinó que “no es una locura más”, sino que “efectivamente tiene que ver con un diagnóstico respecto de la derrota electoral de 2009”.
Sobre el mismo escenario reconoció que se registra por estos días “un crecimiento espectacular” de la imagen positiva de la mandataria” (que pasó de 20% a 36%) pero estimó que “el principal motivo” de ese ascenso “es la recuperación del consumo por el crecimiento económico”. Según dijo, al evaluar esta situación se debe “tener en cuenta que en América Latina el promedio de imagen positiva está arriba del 50% y no hay ningún presidente en América Latina, excepto Alan García, que tenga tan mala imagen como la de Cristina, aún después de haberse recuperado”.
Dicho esto, Berenstein argumentó que “en términos relativos”, la situación de la administración nacional frente a los comicios del 2011 “está mejor”, pero “en términos absolutos está muy mal porque perdió el apoyo de sectores medios, rurales y urbanos”.
Con respecto a los motivos que originaron la suba, el titular de la consultora acotó que “no es que los medios hayan perdido credibilidad o que la presidenta se haya recuperado porque hay medios afines que dicen que todo lo que ella hace está bien” porque eso sería “entrar en la hipótesis del Gobierno que cree que los medios hacen la realidad y los medios no hacen la realidad, los medios la reflejan y cuentan cosas; es la sociedad la que se conforma su propia realidad”.
Por último, pero sin alejarse del objetivo, disparó que ya no existe “el lector pasivo que se cree todo lo que le dicen los medios. Hay lectores activos e inteligentes y no es tan fácil engañar a una sociedad” agregó. Por ello acotó que en ese ámbito “el Gobierno se equivoca como se equivocan todos los gobiernos autoritarios”.
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