CÓMO ARMAR UNA SELECCIÓN
Ahora que el primer objetivo de este Mundial ya se cumplió. Ahora que el pasaje a los cuartos de final es una realidad pese a que aún falta un partido ante Nigeria para terminar el grupo. Vale repasar la manera en que se hizo esta selección Sub 17. Y el entrenador Hugo Tocalli, el preparador físico Eduardo Urtasun y el kinesiólogo Raúl Lamas repasaron junto a Clarín casi un día a día de este más de año y medio de trabajo para llegar aquí, a Finlandia.
Tocalli larga la charla y explica: “Lo primero que se prioriza aquí es el buen jugador. El diferente. Ese que vos ves y te impresiona. Nosotros, Eduardo, Raúl, Miguel Tojo, antes José (Pekerman), vamos a diferentes partidos de inferiores cada sábado y observamos chicos. En el que te deslumbra casi siempre hay coincidencia. Pero después se busca también uno que el equipo necesita. Al jugador de sacrificio, o al que te llega por sorpresa, o al que hace relevos casi por instinto…” Urtasun agrega: “Los jugadores llegan con diferentes bases físicas desde sus clubes y es normal. Por eso se trabaja con cada uno de manera diferenciada y sobre todo en los trabajos de fuerza. Porque, además, en esta edad de Sub 17, la maduración biológica varia y mucho en los pibes. Nosotros priorizamos el jugador bien dotado técnicamente. Y esto tiene una explicación simple: es más fácil darle una mejora física a un jugador de buen pie, que darle riqueza técnica a uno con grandes condiciones físicas.”
Lamas es el miembro del cuerpo técnico que tiene la primera conversación con los chicos: “Tengo una charla de rutina en la que me da sus datos básicos. Y también ahí lo medimos y lo pesamos además de hacerle un electrocardiograma y una revisión clínica. Ninguno de estos chicos tiene siquiera una práctica antes de hacerle esos estudios. Después, con el correr de los días, se les van haciendo más análisis y estudios físicos complementarios”, cuenta.
Para formar esta selección Sub 17, por el predio que la AFA tiene en Ezeiza pasaron 148 jugadores. Y Lucas Biglia es el máximo “sobreviviente”. Llegó el 22 de mayo de 2000, hace mas de tres años. Y la precisión del dato se debe a que Lamas tiene una ficha de cada jugador que se actualiza día a día. Esa misma ficha pasará a un archivo y después a manos del cuerpo técnico de la selección mayor si alguna vez el jugador es convocado allí. Cada chico que llega, además, tiene charlas con el psicólogo de la selección, Marcelo Roffé, y con una asistente social que pasa por el hogar del jugador para seguir detalles de su vida y conocer el entorno en el que crece.
El técnico cuenta: “Para nosotros todos los jugadores son iguales. A esta edad pueden llegar con muchos caprichos o con conflictos con sus compañeros. Acá se les habla y se les trata de sacar esos caprichos. Pero una vez agotados los recursos, si debemos desafectar al chico lo desafectamos. Nosotros entendemos que independientemente de los resultados, debemos formar a los chicos. Porque después tiene una vida de profesional por delante y, si ahora se le permite todo, más adelante es mucho más complicado que el técnico de Primera pueda manejarlo”. Con él, concuerda Urtazun: “Además ahora es el momento en el que se puede hacer un trabajo de fondo con ellos. Nosotros hicimos entrenamientos doble turno, pretemporada, jugamos varios torneos. Algo que no podemos repetir con el Sub 20 porque los clubes necesitan a los jugadores para la Primera. Por eso creemos que este es el tiempo ideal para que los chicos sepan la manera en la que se trabaja en la Selección. En la Sub 17 nosotros casi manejamos los tiempos, porque los clubes no los necesitan sí o sí para los torneos de inferiores”.
Pero no todas son rosas. Los tres coinciden en que el momento de desafectar a alguno de los que trabajaron en Buenos Aires hasta los últimos días fue tremendo. Tocalli resume: “Nosotros ya trabajamos con 5 selecciones de esta categoría. Es durísimo, el peor momento de todos. Los vamos preparando y hablando en las semanas previas porque uno ya percibe cual puede quedar afuera. Pero se debe esperar hasta último momento porque se van haciendo diferentes trabajos tácticos y es necesario que todos los sepan por si alguno sufre una lesión que lo puede dejar afuera. Igual, no alcanza con prevenir la noticia. Cuando uno la da sabe la decepción del chico y nosotros la compartimos con él”.
Son detalles, apenas, de como se hace una selección. Una que ya logró el primer título sudamericano de la categoría en su historia en Bolivia. Y que va por más, aquí, en el Mundial de Finlandia.
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