Cómo hizo Tokio para impactar al mundo en 1964
:format(webp):quality(40)/https://notifecdn.eleco.com.ar/media/2013/09/33036.jpg)
Luego de 56 años, Tokio tendrá el beneficio de recibir nuevamente a los Juegos Olímpicos. En un contexto totalmente opuesto al que aconteció en la segunda mitad del Siglo XX, los japoneses volverán a vivir el espíritu de la antorcha olímpica. Naturalmente vale la pena repasar aquel acontecimiento vivido en 1964, cuando Asia se paralizó por el evento que se produjo entre el 10 y el 24 de octubre.
Los 1.800 millones de dólares invertidos para acondicionar los aspectos de infraestructura generaron una enorme expectativa para la puesta en escena. Aunque la organización de los obreros, trabajando en cuatro turnos ininterrumpidos, junto con los gastos en tecnología y arquitectura, llevaron a que los nipones depositen un total de Us$ 3.000 millones para tener la iluminación de la llama olímpica.
Por su parte, de las 163 medallas de oro que otorgaron los juegos, 66 se las dividieron entre Estados Unidos y la Unión Sovética, teniendo en cuenta que los americanos lideraron el medallero con 36 de las más preciadas, 26 de plata y 28 de bronce. En plena Guerra Fría, el país de las barras y las estrellas demostraba ser potencia también en el deporte.
Naturalmente, estos Juegos serán recordados por ser los primeros en ser transmitidos en televisión color para Europa y Norteamérica. Pero la revolución tecnológica no se quedaba simplemente en ello, sino que además, Tokio lució la implementación de la cámara lenta para las repeticiones y la aplicación de las computadoras para registrar los tiempos exactos de las competiciones.
Otro dato a tener en cuenta, fue que Alemania estaba dividida por el Muro de Berlín, y pese a la separación entre socialistas y capitalistas, los germanos presentaron una delegación unida bajo el nombre del Equipo Alemán unificado, con el que consiguieron 10 medallas de oro, 22 de plata y 18 de bronce. Una cosecha muy distinta a la adquirida por los argentinos: una escasa medalla de plata adquirida por Carlos Alberto Moratorio en equitación.
Indudablemente, para el 2020 los japoneses impactarán al mundo como lo hicieron en 1964. Atrás quedaron las candidaturas de Madrid y Estambul. Hoy el mundo se viste de Samurai, dado que al momento de la finalización de Rio de Janeiro 2016, la antorcha viajará hacia el país "del mañana" donde los robots y las computadoras serán las grandes atracciones del 2020.
Este contenido no está abierto a comentarios

