COMPÁS DE ESPERA EN EL CONFLICTO TELEFÓNICO
Los trabajadores telefónicos de Rosario, empleados de la firma Telecom, se declararon ayer en estado de asamblea permanente –por lo que interrumpieron los servicios básicos que presta la compañía–, aunque, como sus pares del resto del país, aceptaron postergar el paro de 48 horas que iban a iniciar hoy, a la espera de los resultados de la intermediación del Ministerio de Trabajo en el marco del conflicto que mantienen con las empresas del sector ante los reclamos de aumentos salariales. Ayer al mediodía fracasó la última audiencia entre las partes en el Ministerio de Trabajo de la Nación, que hace quince días había declarado la conciliación obligatoria a fin de mediar en el conflicto. “Si las empresas no escuchan el reclamo, no garantizamos las comunicaciones para las fiestas”, advirtió el secretario gremial del Sindicato de Trabajadores de las Telecomunicaciones (Sitratel) Rosario, Héctor Medina, quien además dijo que, por ahora, el paro de 48 horas quedó postergado para mañana.
El conflicto se inició, como se dijo, hace quince días cuando el Ministerio de Trabajo dictó la conciliación obligatoria para acercar a trabajadores y patrones. Sin embargo, tras varias jornadas de discusión las partes no hallaron un punto de acuerdo sobre la recomposición salarial de un 40 por ciento reclamada por los empleados de Telecom y Telefónica.
“Desde las 17 estamos en estado de asamblea permanente en todos los edificios de Telecom”, contó ayer Medina a este diario. En los hechos, eso significaba una suerte de paro atento a que a esa hora los empleados dejaron de prestar los servicios de informaciones, reparaciones y demás. El estado de asamblea permanente continuará hoy y si no hay respuestas al reclamo el conflicto se intensificará mañana con un paro que significaría que “todos los servicios van a estar interrumpidos y las únicas comunicaciones que se van a garantizar son las relativas a seguridad y salud”. Y advirtió: “Pero no hay transmisión nacional ni eventos deportivos, y si las empresas no escuchan el reclamo no garantizamos las comunicaciones para las fiestas”.
Vale aclarar que Sitratel integra, junto a Foetra Buenos Aires y los telefónicos de Santa Fe, Chaco, Luján y Tucumán, una nueva federación denominada Fatel (Federación Argentina de las Telecomunicaciones), y que dicha organización reúne a 9 de los 14 mil trabajadores del sector. El resto de los trabajadores del sector discutía ayer en su federación la medida de fuerza a tomar, y no se descartaba paros para jueves y viernes.
Entre otras cosas, los telefónicos reclaman una recomposición salarial del orden del 40 por ciento. Y se esmeran en aclarar que, para eso, ni Telecom ni Telefónica necesitan incrementar la tarifa del servicio. Según Medina, “en los primeros nueve meses del año Telecom facturó 4.049 millones de pesos y obtuvo ganancias por 1.623 millones de pesos”. De ese modo, el dirigente gremial dejó en claro que la firma de capitales franceses tiene con qué hacer frente al aumento salarial.
Es más, según el secretario gremial de Sitratel, “en 1997 el costo laboral de Telecom era del 22 por ciento de su facturación, mientras que en 2005 es del 11 por ciento”.
El pliego de reivindicaciones de los telefónicos también incluye la reducción de la jornada laboral a siete horas y a seis y media para los operadores de servicios nacional 19, internacional 000, información 110, telegestión y pos venta 112 y reparaciones 114. Por último, los trabajadores reclaman la equiparación de categorías entre Buenos Aires y el resto del país (cuya diferencia es de entre 100 y 120 pesos por categoría) y la equiparación de los empleados de call centers con los encuadrados en el convenio de Sitratel.
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