CON 2.000 EFECTIVOS, EVITARON OTRA PROTESTA DE LOS PIQUETEROS
En plena campaña electoral, el Gobierno mostró ayer un cambio claro en su política frente a la protesta piquetera. Cerca de 2.000 efectivos de las fuerzas de seguridad impidieron primero que unos 5.000 manifestantes de los grupos duros cortaran el Puente Pueyrredón y, más tarde, que llegaran hasta la Plaza de Mayo.
Un día después de la represión policial en La Rural, los piqueteros del Frente Popular Darío Santillán, el MTD Aníbal Verón y la Corriente Clasista y Combativa (CCC) planeaban cortar el Puente Pueyrredón. Como sucede todos los 26, la intención era reclamar el esclarecimiento de los asesinatos de Maximiliano Kosteki y Darío Santillán, ocurridos en junio de 2002 durante el gobierno de Eduardo Duhalde.
Al llegar a la estación Avellaneda, los manifestantes se encontraron con un impresionante despliegue de seguridad montado para evitar que consiguieran subir al Puente. Unos 300 gendarmes, 300 prefectos y 700 policías —entre efectivos de la Policía Federal y la Bonaerense— se habían instalado desde temprano para no dejarlos pasar.
Los tres helicópteros que sobrevolaron la zona y los camiones hidrantes y lanzagases que se mantuvieron a distancia completaron el operativo que comandó el jefe de la Federal, Néstor Valleca, supervisó el ministro de Interior, Aníbal Fernández, y siguió con mucha atención el presidente Néstor Kirchner.
Los tres se reunieron a última hora en la Casa Rosada para realizar una evaluación de la jornada y, según se informó, destacaron que todo hubiera terminado sin incidentes.
Los piqueteros evitaron el enfrentamiento y, luego de permanecer un par de horas sobre la Avenida Pavón, decidieron marchar hacia la Plaza de Mayo. En la esquina de Diagonal Sur y Bolívar volvieron a toparse con otro gigantesco dispositivo de seguridad. Más de 600 efectivos de la Policía Federal —con uniforme de calle o de la Guardia de Infantería— les bloquearon todas las vías de acceso.
En los dos escenarios, el exceso de agentes de seguridad fue una evidente demostración de fuerza. De hecho, el operativo armado en los alrededores de la Casa de Gobierno generó por lo menos los mismos inconvenientes en el tránsito que había provocado la marcha piquetera de la semana anterior.
Ayer, los policías y los manifestantes permanecieron largo rato a menos de diez metros de distancia. A las tres agrupaciones que se movilizaron desde Avellaneda, se sumaron los dirigentes del Bloque Piquetero Nacional, que tenían previsto anunciar su plan de lucha para la semana próxima en una conferencia de prensa en la Plaza de Mayo.
Después de algunas conversaciones con los encargados del operativo de seguridad, los piqueteros elaboraron una lista con los quince referentes que pretendían ser atendidos por algún funcionario de la Casa Rosada. Como no recibieron ninguna respuesta, se fueron. Pero antes, anunciaron una serie de protestas para la semana que viene.
El lunes, volverán a intentar cortar el Puente Pueyrredón. Las actividades del martes y miércoles serán anunciadas sobre la hora para tratar de esquivar a la Policía pero, según trascendió, también incluirían cortes de ruta. Para el viernes, anticiparon una marcha “multisectorial” a la Plaza de Mayo.
El operativo de seguridad dispuesto por el Gobierno para limitar la protesta llegó al final de una semana marcada por las denuncias oficiales sobre un pacto desestabilizador en el que incluyó tanto a los piqueteros duros como a Duhalde, Carlos Menem y Luis Patti.
En noviembre del año pasado, Aníbal Fernández había asegurado: “El puente no se corta más”. El Gobierno acaba de lograr, por primera vez, restringir una protesta piquetera en ese lugar. Después, surgieron los cortes parciales y desde fines de 2004, y con distinta intensidad, se retomaron los cortes totales.
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