CON BAJA DEL IVA EN LOS ALIMENTOS, HABRÍA 400.000 INDIGENTES MENOS
El tema de la reducción del IVA en productos clave es parte de la conversación entre el Gobierno, los empresarios y los gremios en el marco de las reuniones por el Consejo del Salario Mínimo, que resolvió el jueves una suba de 100 pesos en los sueldos más bajos (de 350 pesos a 450 pesos mensuales a partir de este mes).
El Gobierno ya había aplicado una baja generalizada del IVA a varios productos pero de forma temporaria para incentivar el consumo. Finalmente, esa medida se abandonó porque no habría tenido el resultado esperado: no se reflejaba en el precio final. Fuentes del Ministerio de Economía, consideran que ahora sería distinto porque hoy no existirían presiones para modificar la paridad cambiaria.
Técnicamente la economía prevé dos formas de aumentar el poder adquisitivo: la suba del sueldo de bolsillo o la baja de precios. Entonces, la idea sería bajar al 50% la actual alícuota del 21%. Con esa reducción, que apoyarían tanto las alimenticias como los dueños de las góndolas, el Gobierno apunta a mejorar el poder adquisitivo de los asalariados y también el de los jubilados, desocupados y pobres.
Así se plantea en un informe —al que accedió Clarín— que en la reunión del Consejo del Salario, hicieron circular los 16 representantes del sector privado.
Ese resumen que manejaron los hombres de negocios en la reunión con los gremios y el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, se basa en otro documento que había realizado la Cámara de Comercio (a cargo de Carlos de la Vega) en el 2002 en pleno estallido de la crisis social y que prevé que una baja del 50% en el IVA de productos de la cadena de harinas, lácteos, yerba mate, galletitas, pastas secas, aceites, leche cruda, leche fluida en sachet, leche larga vida, leche en polvo y quesos tendría “un costo fiscal que ascendería a la suma de $ 562 millones anuales”.
En relación a la recaudación del año pasado (72.275 millones de pesos) representaría el 0,78%. Hay otro documento que elaboró la Universidad Católica que calcula un gasto fiscal de 300 millones de pesos porque lo estima la baja del IVA sobre un grupo menor de productos.
Por ahora, según dijo el jueves el titular de la AFIP, Alberto Abad, el Gobierno pensaría en bajar sólo cuatro productos de la canasta básica: harinas, aceites, yerba mate y galletitas. Y lo que se analiza es si esa reducción abarcaría sólo el precio final o también el IVA que tributan los proveedores de los comerciantes y supermercadistas. En ese caso, si la baja se lleva a toda la cadena, el costo fiscal superaría los 1.000 millones de pesos según proyecciones oficiales y habría algunos insumos, como el costo energético, que no podrían tocarse.
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