CON EL RECHAZO DE LA INTIMACIÓN DE AGUAS, OTRO PASO A LA RUPTURA
En la misma jornada que expiraba el plazo impuesto por Aguas Provinciales para que el gobierno respondiera la intimación sobre la reformulación de la ecuación económica, el Ministerio de Obras y Servicios Públicos notificó a la concesionaria que rechazaba de plano su planteo.
“Ahora es Aguas quien tiene que mover sus fichas”, comentó a Rosario/12 el titular de la cartera, Alberto Hammerly, sobre el escenario abierto a partir de la negativa de la Casa Gris de renegociar el contrato en los términos esgrimidos por la firma de capitales franceses. “La impresión personal es que existe un 80 por ciento de posibilidades de que Aguas deje de prestar el servicio”, confió el ministro, para luego adelantar que en los próximos días se reunirá con la cúpula de la empresa para acordar los detalles de la eventual transición.
El lunes sesionará en Buenos Aires el directorio de Aguas Provinciales de Santa Fe, oportunidad en la que la empresa resolvería los pasos a seguir.
Basado en el dictamen jurídico de Fiscalía de Estado y en un informe del Ente Regulador de Servicios Sanitarios (Enress), el gobierno respondió ayer formalmente la intimación efectuada por Aguas. A través de una nota fechada el 16 de marzo pasado, la concesionaria le había dado a la Casa Gris tiempo hasta la jornada de ayer para que respondiera sobre la reformulación de la ecuación económico-financiera.
La concesionaria exigía mejorar sus ingresos vía aumento de la tarifa, a través de subsidios o bien beneficios impositivos. Si el gobierno no respondía la misiva, Aguas amenazó con imputarle a la provincia el incumplimiento del contrato, tras lo cual quedaba habilitada para rescindirlo endilgándole la responsabilidad al Estado.
“Rechazamos el planteo de la empresa”, confirmó Hammerly a Rosario/12. El ministro de Obras y Servicios Públicos insistió que para el gobierno provincial “la única alternativa aceptable es que Aguas se quede cumpliendo el contrato, que es muy claro. Aumento de tarifa no vamos a aceptar bajo ningún punto de vista, lo que estamos dispuestos a discutir es el plan de obras que estaban programadas”.
Hammerly anticipó que la provincia no tomará en lo inmediato ninguna medida unilateral. “Nosotros no vamos a dar por finalizado el contrato, tampoco vamos a aceptar que esta situación de indefinición se extienda más allá de los próximos 60 días. En todo caso, si Aguas pretende dar por concluida la relación contractual, pretendemos reunirnos en los próximos días para acordar cómo será la transición”, indicó.
Para el funcionario provincial es Aguas quien debe definir la suerte de la relación contractual. “Ahora es Aguas quien tiene que mover sus fichas”, graficó el ministro. Consultado sobre su impresión personal respecto a la definición del conflicto, Hammerly respondió: “Mi olfato me dice que hay un 80 por ciento de posibilidades de que la concesionaria se vaya y sólo un 20 de que se quede”, señaló.
Respecto a las alternativas que propicia la provincia en caso de concretarse la rescisión del contrato, Hammerly reiteró su oposición a municipalizar el sistema de agua potable y cloacas. Dijo ser partidario de analizar el llamado a una nueva licitación o bien de dejar en manos del gobierno santafesino el servicio. En ese sentido recordó que el gobernador Jorge Obeid envió a la Legislatura un proyecto para crear la Empresa Santafesina de Aguas (ESA).
El próximo lunes en Buenos Aires, volverán a reunirse los miembros del directorio de Aguas Provinciales de Santa Fe, al terminar un cuarto intermedio pedido por el Banco de Galicia, entidad que tiene parte del paquete accionario. El secretario de Obras Sanitarias, Oscar Barrionuevo, dijo a El Litoral que el lunes pasado se había tomado, en esa instancia empresarial, la decisión de rescindir el contrato.
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