CON FAMILIARES DE LOS MUERTOS, RECUERDAN LA BATALLA AÉREA DE MALVINAS
La ministra de Defensa, Nilda Garré, tuvo ayer un gesto hacia los familiares de los muertos en Malvinas y luego ratificó que la Argentina “no renuncia de ninguna manera a su soberanía sobre las islas Malvinas”. Seguidamente, aseguró que la recuperación del archipiélago “como dijo el presidente se hará a través de ámbitos diplomáticos y por medios pacíficos”.
Garré hizo estas declaraciones en Puerto San Julián, 360 kilómetros al norte de Río Gallegos, donde encabezó la ceremonia por el aniversario del bautismo de fuego de la Fuerza Aérea, ocurrido el 1º de mayo de 1982.
En este marco, la ministra mencionó que a los combatientes de Malvinas “no se les dio el lugar que correspondía. Son los únicos que nos hacen tener de esos días tristes un recuerdo emocionado”, afirmó.
Por eso, madres, esposas e hijos de los efectivos de la Fuerza Aérea que se destacaron durante el conflicto fueron los invitados principales en el acto con que la aeronáutica conmemoró los 24 años de su bautismo de fuego.
Entre ellos estuvieron las cordobesas, Marta Krause de Manzotti, viuda del primer teniente Daniel Manzotti, y Florinda Prieto de Castillo, madre del capitán Omar Jesús Castillo, ambos muertos durante la guerra.
La Fuerza Aérea conmemoró por primera vez desde que culminó el conflicto por las islas Malvinas, su bautismo de fuego en Puerto San Julián, desde donde salieron los primeros aviones el 1º de mayo de 1982.
Al acto había sido invitado el presidente Néstor Kirchner, pero no concurrió. La Fuerza Aérea se ilusionaba conque éste se hiciera una escapada desde su casa de Río Gallegos, adonde viajó para pasar el fin de semana largo.
La ceremonia tuvo lugar en la recién inaugurada plazoleta Héroes de Malvinas, sobre la costanera de la ciudad. Con Garré estuvieron el brigadier general Eduardo Schiaffino de la Fuerza Aérea, y el gobernador de Santa Cruz, Carlos Sancho.
En el homenaje a los 55 muertos de la Fuerza Aérea en la guerra del Atlántico Sur, fue descubierta una placa y se inauguró un monumento cuyo motivo central es el emplazamiento del avión Mirage Dagger, el primero que partió desde San Julián hacia Malvinas y que ese mismo día hundió a la primera de las tres fragatas inglesas.
En su discurso, Schiaffino destacó la importancia de la base San Julián, al recordar que de las 445 salidas de combate de la fuerza, 149 fueron hechas desde allí. Schiaffino dijo que una de las acciones más recordadas fue aquella en la que 4 aviones A-4C despegaron de San Julián y tras reunirse en Río Grande con 2 Super Etendart de la Armada, luego de varios reabastecimientos en vuelo con aviones C-130 atacaron con éxito el portaaviones Invencible. “Fue una de las hazañas más grandes de la historia militar de nuestro país”, aseguró.
En el acto hubo un pequeño desfile militar, y luego cuatro aviones de la VI Brigada Aérea de Tandil hicieron vuelos rasantes y casi sobre el palco, uno se separó de la formación y se elevó hacia el cielo, como homenaje a los caídos en batalla.
Aquel 1º de mayo, la Fuerza Aérea hizo 57 salidas en misiones de cobertura y ataque a blancos navales británicos, lanzando contra la flota 20 toneladas de bombas.
En la “Batalla Aérea Malvinas” murieron 14 hombres y se perdieron cinco aviones. Del lado británico hubo pérdidas significativas, con una fragata hundida y dos seriamente averiadas, igual que un buque de asalto.
Este contenido no está abierto a comentarios

