CON LA CAPTURA DE TRES HAMPONES ESTARÍA ACLARADO EL CASO MIERES
Tres hombres que cuentan con pésimos antecedentes delictivos están detenidos por la muerte de Angela Mieres. La investigación policial iniciada el 27 de abril, apenas el cadáver de la infortunada mujer fue descubierto en medio de un cuadro de absoluto desorden, habría cerrado ayer con las capturas practicadas por agentes de la División Homicidios.
Al parecer, la pesquisa se orientó definitivamente en dirección a los autores del robo consumado en la casa de Facundo Zuviría al 6300 cuando uno de ellos dio un paso en falso y se delató dejando en el camino un rastro que los investigadores supieron aprovechar.
Esa pista, un objeto de valor que había pertenecido a la víctima, condujo a la detención de un tal Arias, individuo que formó en las filas del Ejército hasta que, algún tiempo atrás, fue apresado por los hombres de Seguridad Personal, cuando investigaban la desaparición de una motocicleta.
Cuando Arias fue sorprendido por una comisión en cercanías del Hospital Alassia, negó toda vinculación con los ladrones que la noche del lunes 26 incursionaron en la casa de Angela Mieres pero, más allá de sus palabras, los policías creyeron en las evidencias que surgieron cuando su casa fue allanada.
LAS PRUEBAS
La inspección de la vivienda ubicada en Santiago de Chile al 1200 permitió el secuestro de numerosas prendas de vestir y elementos de bijouterie sustraídos a la víctima quien, como se recordará, se ganaba la vida con la venta de esos artículos entre los empleados de establecimientos públicos y privados.
Pero eso no fue todo. Una revisión más minuciosa del inmueble permitiría dar con algunos efectos personales de Angela Mieres y hasta con las llaves de su automóvil, el mismo que a dos días de la muerte aparecería abandonado en la calles de la vecina Santo Tomé.
Supuestamente la víctima, quien a causa de su trabajo trataba a diario con una numerosa clientela, habría entablado relación comercial con este Arias que últimamente trabajaba en una pizzería de avenida Facundo Zuviría.
La proximidad con ese lugar de trabajo hizo que Angela, ajena a toda sospecha, invitara a este hombre a visitar su propio domicilio, eso hizo con intención de ofrecerle algunas mercaderías.
UNA TRAMPA
Con esa primera visita, Arias se habría ganado la confianza de la vendedora, de tal modo que ésta nada malo imaginó cuando el nuevo cliente volvió para dejar la puerta entreabierta y con ello, el paso libre a dos de sus compinches.
Atraídos por las mercaderías que Mieres almacenaba en su casa fueron tras Arias otros dos hombres que habrían de sorprender y arrastrar a la mujer hasta uno de los dormitorios.
Luego, mientras uno de los asaltantes retenía a la víctima los restantes se dieron tiempo para cargar el botín en el automóvil que hallaron en la cochera.
Después, cuando la faena llegó a su fin, el trío dejó la casa y abandonó a Angela Mieres, en cuyo cuerpo, el primer médico que la vio halló algunas débiles huellas indicativas de violencia física, lo que no dejó de consignar en su informe preliminar.
Daría la impresión que, de acuerdo con esta versión de los hechos, quien “cuidó” de la víctima fue un hombre de gran fortaleza física, un tal Sergio D. A él también buscó la policía. El sujeto capturado anoche en su domicilio de calle Jujuy al 3200, tiene 31 años de edad y un prontuario que incluye antecedentes por asaltos a mano armada y violación.
Luego, los pesquisas fueron por un hermano de este Sergio -Cristian D.-, un ex presidiario de quien, las fuentes consultadas, dijeron no saber por qué motivo recuperó la libertad después de cumplir dos años de cárcel, cuando había sido detenido por la muerte de un adolescente, un chico al que un disparo de escopeta le destrozó la cabeza en las calles del barrio San Lorenzo.
Por lo demás, este tercer hombre se halla involucrado en otras causas por gravísimos delitos contra la propiedad y las personas. Una tentativa de homicidio e incontables asaltos a mano armada completan su historial.
MÁS PISTAS
Fuentes judiciales revelaron que las pericias realizadas hasta ahora sobre el cuerpo de Angela Mieres no revelan signos de que esta mujer hubiera sido violada, ni golpeada, antes de su muerte.
Esta es la conclusión a la que arribó el médico forense que realizó la autopsia, lo que coincide además con los análisis de laboratorio. Las mismas fuentes aseguraron que tampoco se observaron signos de asfixia por presión física.
De todos modos, algunos órganos de la víctima fueron enviados al Instituto Médico Legal de Rosario, para que allí sean analizados en busca de mayores pistas.
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