CON LA MENTE EN LA COPA Y EL CUERPO EN EL CLAUSURA
Todo Boca piensa en la Libertadores, pero… el Clausura también existe. Con las chances de poder derrotar mañana a San Lorenzo para soñar con un desempate con River, Carlos Bianchi se dedicó en la vuelta a ensayar variantes pensando en el otro torneo. Aunque la prioridad está bien clara, apuntando a Manizales.
El Clausura. El Boca muletto del torneo local presentará un cambio con respecto al equipo que empató con Colón en la Bombonera: Roberto Colautti ingresará por Antonio Barijho, quien fue titular el miércoles en la primera final.
El resto del equipo que jugará en el Nuevo Gasómetro será la base que Boca usó alternativamente en el último tramo del torneo local: Caballero; Jeréz, Barbosa, Crosa, Yourassowsky; Cardozo, Ormazábal, Caneo, Ríos; Cangele y Colautti.
Estos once jugadores paró ayer el Virrey en la práctica de fútbol. Jugaron cuarenta minutos y perdieron 2 a 0 frente a un combinado de juveniles reforzado con la presencia de Tevez, Cascini, Vargas y Perea. Al mismo tiempo, los titulares que actuaron frente a Once Caldas hicieron ejercicios livianos, excepto el mellizo Guillermo Barros Schelotto, quien estuvo en el gimnasio del club. Pero esa es harina de otro campeonato…
La Copa. Precisamente para la Final parte II del jueves, al técnico le faltaría decidir un puesto, el del lateral derecho entre el juvenil Pablo Alvarez o el colombiano Luis Perea. Porque es conocido que retornarán los suspendidos Tevez (por Barijho), Cascini (por Ledesma) y Vargas (por Iarley). El equipo formará con Abbondanzieri; Alvarez o Perea, Burdisso, Schiavi, Clemente Rodríguez; Villarreal, Cascini, Vargas, Cagna; Barros Schelotto y Tevez.
El plantel partirá rumbo a Colombia con tres días de anticipación, pero recién llegará a Manizales, la ciudad de Once Caldas, en la noche previa al partido. Los jugadores y el cuerpo técnico saldrán el lunes a las 14 en un vuelo chárter. Pero su primer destino colombiano será la ciudad de Pereira (a 50 kilómetros del escenario del partido), donde estarán hasta la noche del miércoles.
Ese día llegarán a Manizales, donde la venta de entradas arrancó con un ritmo impresionante. La apertura de ventanillas del estadio Palogrande sobrepasó las medidas de la policía y se esperan más de 40 mil personas. “Veo que nos quedó pequeño el Palogrande. Todos quieren acompañarnos pero es imposible ampliar el estadio en tres días. Se pusieron a la venta muchas entradas pero no son suficientes para los ríos de gente que hay en la cancha”, dijo el presidente del Once Caldas, Jairo Quintero.
Así esta hoy Boca. Con la mente y el corazón puestos en la Copa…. Y a la vez, con una luz de esperanza en el Clausura.
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