CON LA POLÉMICA AMBIENTAL, MARÍA JULIA VOLVIÓ AL RUEDO
El enfrentamiento con Uruguay por las plantas de celulosa que Botnia y Ence están construyendo en Fray Bentos no sólo trajo al primer plano la discusión sobre temas ambientales y renovó la polémica en torno a la contaminación en el Riachuelo sino que, además, hizo que parte de la atención periodística vuelva a centrarse en la polémica ex funcionaria menemista María Julia Alsogaray, que hoy, con una treintena de causas abiertas, se dedica a asesorar a empresas privadas.
La ex secretaria de Medio Ambiente, entre otras funciones que desempeñó durante la presidencia de Carlos Menem, dialogó hoy con por lo menos tres radios nacionales y opinó sobre los problemas en el Riachuelo, las papeleras en Uruguay y la gestión económica del Gobierno de Néstor Kirchner.
La ex funcionaria aseguró que en su gestión “se hizo el esfuerzo” para cumplir con la promesa de limpiar las aguas del Riachuelo en mil días, pero que “fue imposible juntar las tres jurisdicciones” que tienen responsabilidad en el tema: la nacional, la de la provincia de Buenos Aires y la de la Capital Federal.
María Julia señaló que “al Riachuelo, antes de limpiarlo, hay que dejar de contaminarlos” y que “para eso hay que resolver el tema cloacal del sur de la Ciudad de Buenos Aires”, al tiempo que sostuvo que ahora “están dadas las condiciones” para que el trabajo se pueda hacer: “el plan está aprobado, no creo que haya problemas entre las jurisdicciones y el Estado ha retomado la concesión de Aguas Argentinas”.
Con respecto a las papeleras, cuestionó que se lo tome como una “cuestión política” y sostuvo que “es difícil que Argentina pueda sostener una postura hacia afuera que no mantiene hacia dentro”.
La ex interventora de ENTEL también señaló que hay muchas cosas con las que no coincide con el actual Gobierno, como “con la parte económica”, en la que criticó los acuerdos de precios porque “se han probado muchas veces y no han funcionado” y la veda a las exportación de carne. De todos modos, reconoció que, aunque no le gusta el estilo del primer mandatario, Kirchner “hizo lo que tenía que hacer” al ir “acumulando poder”.
Sobre su desempeño como funcionaria, evaluó que su experiencia “fue muy positiva en la privatización de ENTEL y de SOMISA, y no fue tanto en el tema ambiental porque no había resortes de la Nación” y porque, aseguró, ella es “por naturaleza más eficaz en temas concretos”.
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