CON LLAMADOS A LA INTEGRACIÓN, SE ABRIÓ LA REUNIÓN DE CANCILLERES EN LA CUMBRE ÁRABE-SUDAMERICANA
Con un llamado a fomentar las relaciones “Sur-Sur”, el canciller brasileño, Celso Amorim, inauguró hoy en Brasilia la reunión de Cancilleres de la I Cumbre América del Sur-Países Arabes (ASPA), que comenzará mañana.
“Este es el inicio de un momento histórico. Estamos dándole al mundo un ejemplo de que a través del diálogo, del entendimiento, de la búsqueda de la comprensión del otro, podremos evolucionar hacia un mundo mejor”, afirmó Amorim.
La conferencia, que por primera vez reúne a representantes de una treintena de países árabes y de los 12 sudamericanos, apunta a fomentar los vínculos económicos, comerciales y políticos entre las dos regiones, en el marco de la estrategia de intensificar la cooperación Sur-Sur.
En su discurso, el canciller brasileño destacó las afinidades entre los dos pueblos y el “entrelazamiento de civilizaciones”, a raíz de la numerosa inmigración árabe a los países sudamericanos, cuyos reflejos “se hacen sentir en los nombres de las personas, en lo que comen, en sus músicas, en su arquitectura”.
La reunión de cancilleres está dedicada a debatir la declaración final de la Cumbre, a ser aprobada el miércoles, en el cierre de dos días de reuniones entre los jefes de Estado y de Gobierno y representantes de los 34 países.
El encuentro entre gobiernos árabes y sudamericanos se inició bajo un gigantesco operativo de seguridad, con 9.000 efectivos policiales y militares (una proporción de tres hombres por cada uno de los delegados visitantes). El despliegue incluye además tres aviones militares encargados de interceptar aeronaves no autorizadas.
El principal resultado de la cumbre será la firma de un acuerdo marco de libre comercio entre el Mercosur y el Consejo de Cooperación del Golfo, que conforman Arabia Saudita, Bahrein, Emiratos Arabes Unidos, Kuwait, Omán y Qatar.
Según los analistas, pese a que una minoría de los países árabes enviaron a sus máximas autoridades a Brasilia, la cumbre reviste una importancia histórica, ya que marca el inicio de una nueva era de cooperación entre dos regiones cuyo vínculo, hasta ahora, era virtualmente nulo.
Entre los países sudamericanos, sólo Bolivia, Colombia, Ecuador y Surinam dejaron de enviar a sus presidentes a la conferencia. La ausencia del presidente de Bolivia, Carlos Mesa, fue anunciada hoy por Amorim, quien aseguró que su decisión de no viajar a Brasilia se debe a la tramitación de la ley de hidrocarburos, que exigiría su permanencia en La Paz.
Pero la cumbre no tocará temas sensibles para EE.UU. e Israel. Es que los líderes árabes y de América del Sur reunidos en Brasilia ya acordaron eliminar de la declaración final las menciones sobre temas conflictivos como terrorismo, la democracia o los territorios ocupados.
Además, los seis principales jefes de Estado del mundo árabe no vienen al encuentro. Pero Brasilia tendrá sus estrellas: el presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abbas (Abu Mazen), y el de Irak, Jalal Talabani. De los 34 países convocados, vienen 17 jefes de Estado —9 sudamericanos y 8 árabes—. El resto estará representado por cancilleres y ministros.
Al ignorarse los asuntos conflictivos, estos fueron reemplazados por temas que no generan molestias a las grandes potencias mundiales. Así, se hablará de la cooperación técnica y científica. Y también del fomento al comercio. El temor estadounidense es que la cumbre se transforme en un foro de declaraciones políticas de alto voltaje, donde pueda aparecer cuestionada la política norteamericana tanto en el mundo árabe como en el sudamericano.
Reclamo por las Malvinas
En tanto, la declaración final de la cumbre sí hará mención a la situación entre la Argentina y el Reino Unido por las Islas Malvinas.
Esta tarde, los cancilleres aprobaron incorporar en el texto un párrafo que insta a Argentina y Gran Bretaña e Irlanda del Norte a reanudar negociaciones para una solución “justa, pacífica, duradera y de acuerdo con las numerosas resoluciones pertinentes de la ONU” a la controversia sobre la soberanía de las islas.
El párrafo declara también que la inclusión de esas islas, las de Georgia del Sur y las Sandwich como territorios asociados a Europa “resulta incompatible con la existencia de una disputa de soberanía sobre dichas islas”, según una copia del documento aprobado por los 34 países.
“Algunos países se opusieron a nuestra moción original para el documento de la cumbre. Objetaron que el rechazo a que las Islas Malvinas figuren como territorio de ultramar en la Constitución Europea podría tensar las relaciones con la Unión Europea”, señaló un vocero citado por la agencia de noticias ANSA.
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