CON LOS BONOS PAR, EL CANJE DE LA DEUDA TIENE ESTA SEMANA SU PRIMER EXAMEN
En medio de una marcada expectativa comenzará a transitarse a partir de hoy el tramo final de la primera parte del canje de deuda, dado que el viernes cerrará el plazo para que los ahorristas minoristas se adjudiquen los bonos par, sin quita de capital.
A su vez, se espera que ingresen los pedidos de los fondos de inversión locales, que poseen títulos por unos 400 millones de dólares y elevarían a un mínimo de 18 mil millones de dólares el nivel de aceptación en el mercado doméstico.
Tras vencer el pasado viernes el plazo para que los tenedores de cuotapartes de fondos comunes rescataran sus tenencias, las administradoras de estos fondos podrán realizar desde mañana la presentación pertinente para ingresar al canje.
Como incentivo para que los pequeños inversores acepten la propuesta, el cronograma establece que hasta el 4 de febrero rija el denominado “período temprano”, durante el cual los acreedores minoristas con títulos por hasta 50 mil dólares pueden tomar en forma privilegiada los nuevos bonos sin quita de capital.
El último viernes venció el plazo para rescatar los títulos en manos de los tenedores de cuotapartes de fondos comunes, con lo cual las administradores de estos fondos podrán desde hoy hacer una presentación para ingresar directamente al canje.
Una normativa especial les permite salvar el tope de 50.000 dólares establecido para suscribir los bonos par ya que entran en el canje en representación de cada cliente.
Primeros resultados
Sin embargo, la mayor atención estará colocada en el comportamiento que tendrán los ahorristas minoristas a medida que se acerque la finalización del plazo, ya que esto dejará una huella para las últimas tres semanas.
La concentración más numerosa de inversores se encuentra en Italia, donde se calculan que unas 450 mil minoristas tienen bonos impagos por unos 13.000 millones de dólares.
Consciente de esta situación el equipo económico le prestó singular atención a la plaza italiana durante la gira de promoción.
El secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, realizó presentaciones en Roma, Milán y Verona, ciudades en las que escuchó duras críticas y un rechazo generalizado a la oferta.
Por su parte, el ministro de Economía, Roberto Lavagna, en las últimas horas denunció maniobras destinadas a desincentivar a los minoristas y admitió que se detectaron ventas de particulares a bancos.
Esta situación es seguida de cerca en el mercado financiero, ya que -según algunas interpretaciones- se habrían realizado operaciones a un precio por encima del valor que surge del canje, lo que sugeriría que existen grandes jugadores que apuestan a una mejora de la oferta.
Para el gobierno es un indicio de que están acumulando papeles para presionar cerca del 25 de febrero, fecha de cierre del canje, o bien buscan una ganancia rápida a partir del 1º de abril cuando se entreguen los nuevos papeles.
Frente este cuadro, el propio presidente, Néstor Kirchner, se encargó de subrayar en público que la oferta “no se modificará”.
De concretarse las operaciones programadas para la semana entrante, en lo que respecta al tramo local se habrían recibido títulos por un mínimo de 18 mil millones de dólares, lo que equivale a un 66% de los 27 mil millones en manos de inversores argentinos.
El ex ministro de Economía Roque Fernández afirmó ayer que de no obtener la adhesión del 66% de los tenedores de bonos en default al programa de canje de deuda, el gobierno de Néstor Kirchner deberá “mejorar la oferta”.
“Los acreedores piensan que no hay voluntad de pago en la Argentina y que el gobierno se esté comportando todavía de buena fe como para creer que verdaderamente éste es el máximo esfuerzo”, afirmó .
Agregó que “más allá de que sea o no sea, si fuese el máximo esfuerzo, el tema es que no es creíble”.
El ex funcionario durante el gobierno de Carlos Menem que hizo célebre la frase “economía en piloto automático”, dijo que “con un 66% o más de aceptación, la oferta camina; y con un nivel menor al 66%, hay que mejorar la oferta”.
Añadió que “ese número se lo va a poder constatar en febrero y a partir de allí se abre un panorama de negociación, eso no significa que se resuelve el problema, pero sí que hay una vía diferente para el curso de acción del gobierno”.
Fernández expresó que más allá de los litigios que se promuevan, “hay una serie de cláusulas en los contratos que una mayoría de dos tercios puede imponer a la minoría para que acepte”.
“No quiere decir que el tercio que queda afuera no va a cobrar nada, ya que lo mínimo que va a cobrar es lo que van a recibir los otros dos tercios, pero en caso de litigio, la Justicia decidirá”, dijo.
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