CON MÁS PRECISIÓN QUE AYER, CHABÁN SIGUE DECLARANDO EN TRIBUNALES
En otra maratónica indagatoria, Omar Chabán sigue desplegando ante el juez Lucini su versión sobre lo que sucedió la trágica noche del 30 de diciembre en Cromañón, que dejó 193 muertos.
La segunda jornada de indagatoria comenzó poco después de las 11, cuando Chabán fue llevado al despacho del magistrado. Según precisaron fuentes judiciales a DyN, en esta oportunidad el empresario está siendo más preciso que ayer, cuando en casi siete horas desmenuzó todo lo ocurrido durante la tragedia.
El empresario pasó la noche en el penal de Marcos Paz y arribó a Tribunales poco después de las 7.20. Nuevamente, en los alredores del Palacio de Justicia se montó un estricto operativo de seguridad para prevenir incidentes con grupos de familiares.
Chabán, acusado de homicidio simple con dolo eventual, ayer calificó el incendio en el boliche como “premeditado”. Y dijo que “tres muchachos de aproximadamente 20 años” fueron quienes encendieron las bengalas que terminaron generando la combinación de fuego y humo que llevó a la muerte a 193 personas.
Entre lágrimas, el empresario dijo que fue él quien cortó el sonido cuando empezó todo. “En ese momento, estos tres muchachos con desparpajo y desaprensión comenzaron a tirar bolas de fuego a distintos lugares del techo, los tres dispararon sin piedad su pirotecnia”, le explicó al magistrado.
“No soy un criminal, ni un asesino, ni maté a nadie, no fui negligente ni irresponsable. No soy un monstruo como me muestran los medios”, completó (Edición impresa).
El empresario también expresó que no quiso fugarse. Dijo que “tuvo pánico” al ver lo que pasaba pero ayudó a rescatar a las víctimas. Y que luego se fue “desolado” por la tragedia a un departamento de la calle Salta, donde fue hallado por la Policía al día siguiente.
En la declaración también hubo espacio para Callejeros. El empresario calificó a la banda como “buena gente” y dijo que el operativo montado por la seguridad de los músicos fue “exhaustivo”. Sin embargo, criticó el despliegue de médicos y bomberos durante la tragedia. “Había una organización torpe, desequilibrada, en el auxilio de los médicos y bomberos, por no poder remediar ese agujero que se había abierto”, consideró.
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