CON OBRAS BUSCAN SANEAR LA PICASA
Tranquila, impiadosa e imponente se recorta sobre el horizonte. No dejó nada en pie y ahora que se nota la bajante emergen de las ruinas cascos de establecimientos agropecuarios, molinos derruidos, postes sin varillas ni alambres y sólo quedan como testigo de su arrasador paso las retorcidas ramas de los que fueron alguna vez florecientes árboles.
Estamos hablando del desborde de la laguna La Picasa en el departamento General López, cuya cuenca sólo en suelo santafesino abarca 210 mil hectáreas y representa el 38 % -en total son 550 mil ha- que incluye también a las provincias de Buenos Aires y Córdoba.
La zona afectada se encuentra bajo un período húmedo desde 1973 y la cronología de sus hitos críticos marca en el almanaque que durante 1997-1998 hubo grandes precipitaciones que treparon a 1.400 mm cuando la media ascendía a 900 mm. Esto trajo aparejado un incremento considerable del nivel de la laguna y de la afectación de las áreas rurales, urbanas y comunicaciones.
El segundo momento crítico se registró en 1998-1999 con lluvias de hasta 1.200 mm, lo que marcó el incremento de la laguna hasta 104,50 m (cota) IGM (Instituto Geográfico Militar) sobre el nivel del mar cuando el desborde se producía a los 105,80 m. Esa situación determinó que Santa Fe encarara obras de emergencia para bajar el nivel de la laguna por el norte con conexión al río Salado, provincia de Buenos Aires.
En 2000 las precipitaciones originan una crecida importante en la cuenca y en el río Salado, presentándose Buenos Aires ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación para que nuestra provincia desista de expulsar agua por el citado curso hidrográfico.
Ahora, todo en marcha
El Litoral recorrió la zona junto con técnicos para observar las obras de regulación de la laguna La Picasa. En el lugar el agrimensor Alfredo Raparo relevó los trabajos acompañado por el senador provincial Ricardo Spinozzi y los diputados Gustavo Dehesa y Jorge Lagna.
Respecto de la medida interpuesta por Buenos Aires Raparo explicó que “en esa oportunidad se había obligado a Santa Fe a ejecutar 20 tapones en el canal, pero a partir de intensas gestiones del ministro Alberto Joaquín, en un tiempo prudencial habremos comenzado a utilizar esta obra”, terminó confiado.
El funcionario, que se desempeña como coordinador de la Unidad de Recuperación de la cuenca de La Picasa y también es un productor afectado por el desborde de la laguna -con más de 2 mil ha bajo agua- remarcó que “tanto el gobernador Obeid, como Alberto Joaquín, diariamente se interiorizan sobre el estado de situación del área de aporte de la La Picasa. En el recorrido observamos que las obras internas continúan ejecutándose a buen ritmo. En el caso de la alternativa sur los trabajos están ejecutados en un 65 %”.
Cómo escurrirá a Buenos Aires
* Obras internas y alternativa sur: consisten en varios tramos de canalizaciones con la intercalación de 8 lagunas de detención y una estación de bombeo. Éstas deberán estar vacías para soportar los excesos pluviales.
Las lagunas de detención se ubican entre Laboulaye (provincia de Córdoba) y la laguna La Picasa, como último reservorio y el más importante.
En la provincia de Buenos Aires, la alternativa sur comprende varios tramos de canalizaciones con la intercalación de dos lagunas de detención (áreas de almacenamiento) y obras de protección de la localidad de Junín sobre la laguna Mar Chiquita, lo que permitirá el saneamiento de una amplia región de la provincia.
* Alternativa norte: ya está construida y consta de 100 kilómetros de canalizaciones interlagunares y una estación de bombeo, que permiten la exportación de un caudal de sólo 5 metros cúbicos por segundo.
Es importante remarcar que la descarga de la alternativa norte se produce en la laguna El Chañar (Teodelina, provincia de Santa Fe) y continúa a la laguna Mar Chiquita (Junín, provincia de Buenos Aires) en el mismo lugar que lo hace la alternativa sur.
* Laguna Mar Chiquita: en la provincia de Buenos Aires, el gobierno nacional a través de la subsecretaría de Recursos Hídricos de la Nación, ejecutó en la laguna Mar Chiquita una obra de regulación que atenuará los picos de crecidas generados en la cuenca del arroyo Salado y de las obras de drenaje en la cañada de Las Horquetas. Estos trabajos se consignó serán inaugurados próximamente por el presidente de la Nación, Néstor Kirchner.
Como un reto del destino los lugareños comentaron a El Litoral que durante el año 1924 la Nación envió un técnico a la zona de La Picasa porque una inundación ya había anegado las vías del FFCC San Martín -que ahora tiene un tramo de 14 km tapado con un metro de agua-. Por esa época el profesional recomendaba a las tres provincias que ahora sufren los avatares de la laguna que se unan y presenten un proyecto para encarar obras en conjunto.
Parece mentira pero esto recién sucedió 80 años después cuando en 2004 comienzan los trabajos luego de arduos debates y proyectos que se iniciaron a mediados de 1999. Qué distinta hubiese sido la realidad para una de las zonas más ricas de la provincia de Santa Fe si le hubieran hecho caso a aquel experto.
En números * 550.000 hectáreas es el área total de aportes de las cuales:* 210.000 ha (38 %) pertenecen al territorio santafesino;* 250.000 ha (46 %) corresponden a la provincia de Córdoba y* 90.000 ha (16 %) a la provincia de Buenos Aires.
Acuerdo con Buenos Aires
El diputado provincial Jorge Lagna se mostró satisfecho por la magnitud de los trabajos que tanto la Nación como la provincia encaran para sanear el área.
“Hace unos días, el ministro Alberto Joaquín, me informó que su cartera había firmado, junto a los representantes de Córdoba y Buenos Aires, un acta acuerdo que posibilitará el bombeo de la obra de descarga conocida como Alternativa Norte. Esto se hará una vez que nuestra provincia realice unas obras de contención faltantes”, señaló.
De esta forma Lagna, confirmó la existencia de un acta firmada entre los gobiernos de Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires, donde reiteran el firme compromiso de comenzar a utilizar temporariamente el canal Alternativa Norte para transportar el caudal de agua proveniente de la laguna La Picasa.
Se prevé una extracción por operación de bombeo electromecánico de 5 m cúbicos por segundo a fin de reducir el tiempo de puesta en régimen de la laguna y su cuenca.”El bombeo -añadió- sólo procederá en la medida que las condiciones de la cuenca del río Salado se mantengan dentro de los niveles propios del estiaje y no genere riesgos”.
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