Con reclamos a Macri, avanza firme la reunificación de la CGT
Moyano, Barrionuevo y el sector mayoritario de la central de Caló aspiran a concretar la unidad en 2016. Los gremios pidieron al gobierno un bono salarial por decreto y que declare la emergencia alimentaria.
Los sindicalistas suelen jactarse de percibir con antelación los inicios de una crisis. Antes del balotaje presidencial, las tres vertientes de la CGT exploraron un posible acuerdo para negociar la reunificación. Por entonces, a todos los amontonó un abanico de preocupaciones comunes que se concretan hoy en los hechos: devaluación del peso, suba de tarifas, problemas de empleo y limitaciones energéticas.
Tras el acierto en sus pronósticos coyunturales, los tres sectores gremiales dieron ayer un paso gigantesco para avanzar en la unidad de la central. Hugo Moyano (CGT Azopardo), Luis Barrionuevo (Azul y Blanca) y los sindicatos de mayor relevancia de la CGT oficial, que encabeza Antonio Caló, activaron una comisión que guiará la negociación hasta concretar la unión, prevista para el primer semestre de 2016.
Así se resolvió ayer durante un plenario de autoridades en la sede de Azopardo 802, adonde concurrieron representantes de 140 gremios.
Como parte de su proceso de reunificación, la CGT le exigió al presidente Mauricio Macri una urgente compensación económica en los salarios, jubilaciones y subsidios para evitar el deterioro causado por la devaluación del peso y la escalada inflacionaria. “Queremos un bono por decreto”, agitó Barrionuevo desde el escenario del salón Felipe Vallese.
El reclamo sindical ya había sido desestimado de antemano por el Gobierno. Ayer, los funcionarios macristas ratificaron su postura. El ministro de Hacienda, Alfonso Prat-Gay, dijo que homologarán este tipo de acuerdos entre privados, pero descartó que el Estado vaya a habilitar un plus salarial. También lo desecharon el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, que se los comunicó cara a cara a varios sindicalistas.
Desde la CGT, además, se le solicitó al Gobierno que declare la emergencia alimentaria “ante la situación de riesgo de enormes franjas de nuestro pueblo” y lo alertó sobre los despidos, según se precisa en un documento en el que predomina el espíritu de unificar la central.
Además de los aliados de Moyano y Barrionuevo, por la CGT oficial asistieron ayer “los Gordos” (grandes gremios) y los denominados independientes, cuyos integrantes son la Uocra y los estatales de UPCN y Obras Sanitarias. También participaron del encuentro la mayoría de los gremios del transporte y el sindicato de la alimentación y el de los bancarios.
Se rehúsan por ahora a la reunificación los sindicatos que comulgan con el kirchnerismo. Entre ellos, la UOM, de Caló, los mecánicos del Smata y el puñado de gremios que se nuclea en el Movimiento de Acción Sindical Argentino (MASA), que lidera el taxista Omar Viviani.
La futura CGT no estaría liderada por Moyano, Caló ni Barrionuevo, los referentes de las tres vertientes en las que está hoy fracturada. Tal vez se imite la estrategia de 2004: se acuerde un triunvirato, con un líder por cada sector, y al año siguiente se unifique el mando en una sola persona. Así lo deslizaron varios dirigentes ayer y durante las reuniones previas en el primer piso del hotel Castelar, la sede neutral que se eligió para avanzar en las negociaciones.
Durante el plenario cegetista, quedaron al descubierto las diferentes posturas frente a la nueva gestión. Algunos, como Moyano, Gerónimo Venegas o el barrionuevista Horacio Valdez, se mostraron comprensivos y pidieron prudencia antes de activar una protesta contra un gobierno que lleva apenas nueve días en el poder.
Pero hubo otros, como el “Gordo” Carlos West Ocampo y Sergio Palazzo, que embistieron contra Macri. El bancario exigió que, así como cumplió con su promesa de campaña de quitar las retenciones al campo, ahora elimine el impuesto a las ganancias. “Monsanto no paga retenciones, pero a un trabajador le cobran un impuesto por su sueldo”, ejemplificó.
Pero, sin dudas, el más duro fue West Ocampo, que pidió reconstruir el PJ para recuperar el protagonismo. “Una desconocida y sin propuestas ganó la provincia de Buenos Aires. Debemos hacer una autocrítica”, dijo sobre la gobernadora María Eugenia Vidal. Y a Macri lo descalificó por vivir en Barrio Parque y utilizar las canciones de Gilda como un eslogan de campaña.
El proceso de reunificación continuará en la segunda quincena de enero, con un encuentro en Mar del Plata. Mientras tanto, se intentará seducir a Caló y a su tropa. Además, seguirán de cerca los coletazos de la devaluación y su impacto en los precios y los salarios.
Los que se resisten a la unidad
Dentro de la CGT oficial hay un sector que no quiere unirse
Antonio Caló
Jefe de la UOM y de la CGT Oficial
Está abierto a negociar
Caló está dispuesto a negociar si Moyano y Barrionuevo ceden en su protagonismo. Ayer no asistió a la sede de Azopardo porque temía ser silbado por la tribuna moyanista Rechaza un pacto con Moyano
Omar Viviani
Líder de los Peones de Taxis
Rechaza un pacto con Moyano
Ex aliado del camionero, Viviani ahora no está dispuesto a regresar a la CGT si Moyano se mantiene en el mando. La relación entre ambos está quebrada desde la división de la central
Ricardo Pignanelli
Líder del Smata
Un acuerdo, pero en octubre
El mecánico intenta alejarse de su perfil kirchnerista y apuesta a la reconversión del PJ. Plantea la unidad, pero en octubre, cuando finalice el mandato de Caló en la CGT oficial.
Fuente: La Nación
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