Conciliación obligatoria por el conflicto pesquero
El conflicto con las empresas procesadoras de pescado, que fueron sancionadas con multas y días de clausura al transgredir las medidas reglamentarias para la extracción de especies del río, tuvo ayer por la mañana un capítulo más que lo acerca a una resolución. En la reunión que se realizó en la Secretaría de Trabajo entre representantes del gobierno, los empresarios y los pescadores se acordaron una serie de medidas a implementar que fueron rubricadas por las partes en una acta de compromiso. En la misma se comprometieron, en el caso del Estado, a disminuir los días de sanción y a estudiar los montos de las multas sancionadas; por su parte, el frigorífico se obligó a respetar la fuente de trabajo de los pescadores y a no transgredir la cota reglamentaria de las redes de pesca.La conciliación obligatoria se realizó a pedido del Sindicato de la Alimentación, que agrupa a los trabajadores del frigorífico Epuyén SA, que fuera sancionado con 45 días de clausura y una multa por encontrársele 90 toneladas de pescado cuya medida era inferior a la permitida por la ley. Por esta situación, los trabajadores presentaron dos recursos de apelación, uno ante el gobernador, Jorge Busti, y el otro ante la Secretaría de la Producción. La respuesta gubernamental consistió en proponer que se desistiera de los recursos presentados y se comprometió a intervenir en el conflicto para que no se tomen represalias contra los trabajadores. Uno de los puntos que preocupa a las autoridades es el de los mecanismos a implementar para hacer más efectivo el decomiso de la mercadería que no esté en condiciones de ser procesada, ya sea porque no alcanza la medida reglamentaria o porque esté en mal estado. En este sentido todavía no se le pudo encontrar una solución que tenga solidez legal, aunque trascendió que se está pensando en un sistema de reemplazo de los decomisos por el de multas que resulten gravosas para los infractores. En la reunión estuvieron presentes el secretario de la Producción, Daniel Welschen; el subsecretario, Ricardo Amavet; el director de Fiscalización de la Secretaría de la Producción, Jorge Florean; el diputado provincial, Juan Carlos Almada; el senador Carlos Garbellino y el intendente de Victoria César Gracilazo.Por su parte Welschen especificó, que “se trabaja en un proyecto de veda que no afecte al pescador, pero además los frigoríficos deberán trabajar en el valor agregado de los sábalos, a los cuales en la actualidad sólo le extraen las tripas y nada más”, y agregó: “Se trabajará por sobre todo en la preservación del recurso pesquero entrerriano”.La situación de la fauna y flora ictícola fue puesta en estado de alerta por distintas agrupaciones ambientalistas y de pescadores que vaticinan que de seguir este ritmo de depredación el río Paraná se quedaría sin peces.
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