CONDENAN A 14 AÑOS DE PRISIÓN A LA CHICA QUE MATÓ A SU BEBA EN JUJUY
Cuando escuchó la sentencia que le impuso la Justicia, Romina Tejerina, la joven que mató a su beba recién nacida, producto -según dijo- de una violación, rompió en llanto. Ayer por la tarde, el tribunal de Jujuy que la juzgó la encontró culpable del delito de “homicidio calificado por el vínculo” y la condenó a una pena de 14 años de prisión .
“La mataron a Romina, la mataron”, gritaba con la voz entrecortada la hermana de Romina, segundo después de que se conociera la sentencia. “Han condenado a la víctima y liberaron a su violador”, se quejó.
Horas antes, en su alegato, la fiscal Liliana Fernández de Montiel había solicitado la pena de prisión perpetua, ya que sostuvo que Romina asesinó a su beba “en perfecto uso de sus facultades mentales”, con lo cual rechazó el principal argumento de la defensa, que sostiene que lo hizo en medio de “un brote psicótico”.
Al leer su alegato en el juicio oral que se le sigue a la joven de 21 años, la fiscal afirmó que “Romina comprendía la criminalidad del acto que realizaba” y que “no hubo brote psicótico ni disociación de la conciencia ni síntomas postraumáticos”.
“No hubo amnesia ni antes ni durante ni después del hecho, había precisión de datos, ella se encontraba en perfecto uso de sus facultades mentales.
También aseguró que “no hay prueba alguna que sostenga que la beba” asesinada haya nacido producto de una violación”. “No existió violación”, dijo la fiscal.
Además, indicó que tampoco está probado que el supuesto autor del abuso, Eduardo Emilio Vargas, se haya encontrado con Tejerina en un boliche de San Pedro de Jujuy, tras lo cual se habría cometido la violación. En el transcurso de la audiencia oral y público que se desarrolló ayer por la mañana en la capital provincial, la fiscal expresó en su alegato que la beba tenía “entre 34 y 35 semanas de gestación” cuando fue atacada a cuchilladas, por lo que la fecha de concepción debería ser entre el 4 y el 11 de julio, y no el 1 de agosto, como asegura la acusada.
Por su parte, la defensa de la joven pidió su absolución, ya que -según consideraron- se está juzgando un hecho que “se inició con un episodio angustioso”. Además, su abogado señaló que es “importante” analizar cuidadosamente “las exposiciones de los peritos psiquiatras”, ya que “ellos parten del análisis de la violación como hecho desencadenante” del crimen de la beba.
La defensa también resaltó el hecho de que “no se permitió hacer un estudio de ADN” del feto para determinar quién era el padre y, de este modo, corroborar la denuncia de violación hecha por Romina.
“Romina vivió desde el embarazo un trastorno severo en su personalidad”, dijo la defensa y esto, agregó, “hizo estallido en la autoexpulsión del bebé” y provocó un “episodio psicótico agudo”.
Romina dijo que ocultó la violación y el embarazo, por miedo y por vergüenza. El 21 de febrero de 2002, sin ayuda, dio a luz una niña de seis meses y medio de gestación, en el baño de la casa donde vivía con sus dos hermanas mayores, en San Pedro (Jujuy). Fueron ellas quienes la hallaron allí, junto a la beba herida, y las trasladaron al hospital. La nena murió cuatro días después y desde entonces la joven está detenida.
El jueves reveló que en el hospital dijo que la habían violado, “pero nadie quería escuchar eso”. Ya presa radicó la denuncia contra un vecino, 20 años mayor. El hombre dijo que la relación sexual había sido consentida y fue absuelto.
En tanto, la asistente social María Cabrera de Moya ratificó lo afirmado por otros testigos respecto de la historia familiar de violencia verbal y física y de falta de contención que sufrió la chica.
Sobre la base de sus estudios, realizado mediante entrevistas a la acusada, su familia y su entono, Cabrera señaló que “el hogar paterno de Romina, con sus padres trabajando, era un hogar rígido, controlador y violento, como así también de bajo nivel cultural-educativo”.
Durante las entrevistas con Romina, agregó, “nunca me habló de la violación y sobre la muerte de la recién nacida, ya que sostenía que estaba obnubilada, no se acordaba de nada”, sostuvo la perita. En ese marco, destacó, “no demostraba angustia, ni dolor, estaba desprovista de emociones”.
Por su parte, el psiquiatra del Servicio Penitenciario Eduardo Padilla aseguró que realizó varias entrevistas con Romina entre mayo y junio de 2003. “En el primer contacto que tuve, ella tenía algunos síntomas postraumáticos y realicé un diagnóstico, pero al otro mes esos síntomas desaparecieron y tuve que cambiar el diagnóstico, ya que me había sorprendido este cambio por lo rápido. Había evolucionado”, describió.
El psiquiatra coincidió con otros peritos oficiales en que Romina no padeció un episodio psicótico cuando atacó a la beba, como argumenta la defensa.
DETIENEN A UNA MUJER EN BAHÍA BLANCA POR MATAR A SU BEBA RECIÉN NACIDA
Una mujer fue detenida por la Policía en Villarino, una localidad cercana a Bahía Blanca, acusada de haber asesinado a su beba recién nacida.
El crimen ocurrió el 18 de mayo pasado, poco después que la mujer dio a luz a la nena en su casa. Según le informaron fuentes policiales a DyN, la autopsia realizada al cadáver de la beba determinó que nació con vida y fue asesinada de un golpe en la cabeza.
De acuerdo a DyN, la mujer luego le habría ordenado a su otra hija -de 12 años- que enterrara el cuerpo de la beba en el fondo de la casa. La joven habría sido quien -según se informó- aportó los datos que permitieron a la Policía descubrir lo que había pasado.
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