CONDENAN A 37 AÑOS Y MEDIO DE CÁRCEL A SATANÁS
Un ex recluso conocido como “Satanás”, fue condenado esta tarde a 37 años y seis meses de prisión tras ser hallado culpable de violar a cinco mujeres y dos hombres entre fines de 2002 y principios de 2003. José Antonio Vergara, de 47 años, recibió la dura condena por violar a cuatro mujeres, a una menor de 5 años y a dos compañeros de celda. El Tribunal Oral 3 de Morón finalmente falló de acuerdo al pedido que había realizado la querella en su alegato final.
Las primeras cinco violaciones que le adjudicaron a “Satanás” ocurrieron en un radio menor a 50 cuadras, en la localidad de San Antonio de Padua. Hasta que lo encerraron en la comisaría 2ª de Morón, donde según la acusación, participó de violaciones a dos presos. El 24 de agosto de 2002, quien sería “Satanás”, entró a una panadería y pidió una pastrafrola. Cerca de las 9.30 apareció otra vez, ahora armado. Amenazó a la panadera y le exigió plata. Los tomó, y luego llevó a la mujer a la habitación del fondo donde la violó.
El 29 de setiembre Satanás apareció nuevamente, esta vez, en una casita de la localidad de Merlo. Eran las 5 de la mañana cuando una mujer se lo encontró parado junto a la cama donde dormía con sus hijas, una de 5 años y otra de año y medio. El atacante la violó, la golpeó, le clavó una tijera en la cabeza y la obligó a mantener los ojos cerrados. La mujer obedeció hasta que se dio cuenta de que el violador “le había bajado los pantalones a mi hija y la estaba manoseando”, contó la víctima. También violó a la nena.
Reapareció el 21 de noviembre. Entró a lo de Héctor Ibarra, en Padua, y allí encontró a la dueña de casa y a su suegra. Primero, encerró a la suegra en un baño. Después llevó a la mujer de Ibarra a su habitación, donde la golpeó con tanta fuerza que luego deberían someterla a cirugías reconstructivas de rostro. “Me dio tres puñetazos en la cara y me tiró sobre la cama, donde me desnudó y me violó”, relató ella. La víctima recordó también que mientras la obligaba a practicarle sexo oral le daba trompadas.
El acusado fue descubierto en una prefabricada donde vivía con su mujer. La Policía lo arrestó el 6 de diciembre de 2003. Pero entre el hallazgo y el arresto hubo una violación más. El 30 de noviembre, a las 9.30 de la mañana, entró por el balcón de una casa de Padua y violó a una madre de dos hijos. “Me pegó y me ordenó: ‘Date vuelta y abrí las piernas'”, contó la mujer. A ella le robó un grabador de mano y una cadenita. Tras ser detenido, siguió sumando denuncias: un preso denunció que lo violó junto a otros cuatro.
“Es un fallo ejemplar”, sostuvo Lisandro Yofre, el abogado querellante. Y agregó: “No conozco que haya habido anteriormente una sentencia con el máximo de 37 años y medio de prisión”. “Fue una bendición de dios la persona que me llamó por teléfono y me dijo quién fue. El no apareció nunca, pero me notificó quien había sido”, relató Héctor Ibarra, esposo de una de las mujeres violadas. Yofre consideró importante que se “haya tenido en cuenta la ferocidad y la poca capacidad de inserción en la sociedad de Satanás”.
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