CONDENAN A 37 AÑOS Y MEDIO DE PRISIÓN A UN VIOLADOR SERIAL
Juan Antonio Vergara (47), más conocido como Satanás, fue condenado ayer a 37 años y medio de cárcel, acusado de haber violado a cinco mujeres —entre ellas una nena de 5 años— y dos ex compañeros de prisión. El hombre mostró toda esa brutalidad en apenas seis meses y en la misma zona, San Antonio de Padua.
La condena la dictó el Tribunal 3 de Morón que leyó el veredicto en sólo 10 minutos ya que se reservó la lectura de los fundamentos para preservar la identidad de las víctimas. Las seis personas violadas (menos la menor) identificaron en el juicio oral a “Satanás” como su agresor, y contaron cómo las había sometido.
Dos de las mujeres estaban dentro de la sala cuando se leía la sentencia junto a la Asociación Ayuda a Víctimas de Violación (AVIVI) y las Madres del Dolor. Al conocer el veredicto, se levantaron, aplaudieron y hasta abrazaron a los jueces. “Atrás quedó el miedo, la vergüenza. Hoy empieza otra vida”, se escuchó.
Ni Satanás (detenido en Florencio Varela) ni su abogado escucharon la sentencia.
La causa para llevar a prisión a Vergara empezó cuando el esposo de una de las víctimas, Héctor Ibarra, recibió un llamado identificando al atacante de su mujer. El dato lo llevó a la villa Espada. Recién a los 15 días su mujer se animó a identificarlo, cuando logró llevarla en un auto con vidrios oscuros a la casa del violador. Allí lo detuvieron un par de horas después. La detención les hizo vencer el miedo a otras de sus víctimas. Entre ellas a una mujer que contó que además de violarla y clavarle una tijera en la cabeza, Vergara abusó también de su hija de sólo 5 años.
Con su metro ochenta y la piel tatuada, Vergara no detuvo sus ataques ni en la comisaria 2ª de Morón: ahí violó a dos presos. A uno lo redujo tirándole agua hirviendo en los genitales.
“Que ese hombre esté en prisión le hace bien a toda la sociedad. Es un fallo ejemplar porque podrá salir recién a los 80 años. La verdad es que hay que rezar para que muera en la cárcel. Los jueces entendieron bien la ferocidad con la que atacaba y la imposibilidad de que se reinserte en la sociedad”, dijo a Clarín el abogado de la querella, Lisandro Yofre.
Ni bien terminó el fallo, las víctimas y familiares montaron una especie de escenario en donde reivindicaron el trabajo del fiscal Adrián Flores (que había pedido la misma pena) y el de la Policía. La presidente de AVIVI, María Elena Leuzzi, resaltó que la condena “lleva tranquilidad a todas las víctimas, que deberán aprender a vivir de otra manera” y dijo estar “orgullosa de salir de lavar los platos para conseguir este tipo de justicia”.
Una de las víctimas de Satanás violada en su casa de Merlo cerró el improvisado acto: “Nunca más tiene que haber un Satanás. Todavía estoy shockeada, pero a partir de esta noche espero dormir”.
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