CONDENAN A UN HOMBRE A PRISIÓN POR NO PASAR ALIMENTOS A SU HIJA
Un hombre fue condenado a seis meses de prisión efectiva por negar asistencia alimentaria a su hija después de su divorcio. Pero el cumplimiento de la condena tendrá una modalidad particular ya que, para proteger el derecho de la niña de 11 años a recibir asistencia, se dispuso que su padre pase en la comisaría sólo los fines de semana.
Este fallo sentó un precedente en los Tribunales rosarinos. El juez correccional Eduardo Bistoletti firmó hace 9 días un escrito que obliga a Gabriel Osvaldo M. a seis meses de prisión discontinua. Una pena que deberá cumplir presentándose en la seccional más próxima a su domicilio los sábados, a las 18, para recuperar la libertad recién los lunes, a las 6 de la mañana.
Según explicaron fuentes del juzgado, el condenado deberá repetir esta misma rutina durante meses hasta completar el equivalente a las 180 jornadas estipuladas por la condena.
El hombre tiene 39 años y es empleado gráfico. Se casó con Silvana S. en febrero de 1992 y se separó meses antes de enterarse que la mujer estaba embarazada. La niña nació el 30 de septiembre del 93, pero su papá nunca la reconoció a pesar de que un análisis de ADN confirmó en un 99,99 por ciento su paternidad.
Estos antecedentes fueron tenidos en cuenta por el juez a la hora de dictar sentencia. Y en virtud de este abandono, el magistrado estipuló una pena de prisión efectiva, sin brindarle el beneficio de la prisión condicional que generalmente se emplea para los casos de primera condena.
Silvana S. se separó hace 12 años y desde esa época reclama ante la Justicia que su ex marido asista económicamente a su hija. “En todos estos años sólo le pasó dos cuotas de 250 pesos -sostuvo la mujer-, pero lo peor es que en este tiempo sólo la vio dos veces: la conoció cuando tenía 11 meses y volvió a verla 10 años después porque ella lo llamó”.
En febrero de 1997, la mujer intimó por primera vez a su ex esposo para que abonara la cuota alimentaria de 250 pesos acordada un año atrás. Y desde esa fecha al presente se sucedieron varias denuncias, incluido el pedido de análisis de ADN para determinar la filiación de la menor.
El estudio se realizó hace dos años y confirmó la paternidad del demandado. Sin embargo nada cambió. “El siguió sin pasarle alimentos y tampoco fue a registrar la firma para reconocerla”, advirtió Silvana.
El 8 de noviembre de 2002, la mujer volvió a presentarse en los Tribunales provinciales. Esta vez ante la Fiscalía Nº 10, donde radicó la denuncia penal por incumplimiento de los deberes de asistencia familiar.
Esta causa recaló en el juzgado de Bistoletti, quien condenó al sujeto a seis meses de prisión discontinua, a cumplir los fines de semana para garantizar que el hombre conserve el trabajo y pueda cumplir con la cuota alimentaria de su hija.
La mujer consideró que con el fallo se sintió “escuchada”, aunque indicó que la condena “no soluciona nada” ya que “de todas formas la situación de mi hija seguirá siendo la misma”.
Actualmente, Silvana está sin trabajo. “Crié a mi hija durante 12 años sola, con la ayuda de mis padres y si no fuera por ellos, no se qué hubiese sido de nuestras vidas. Si mi hija puede comer e ir a la escuela es sólo gracias a ellos. Y a nadie más”, destacó.
Este contenido no está abierto a comentarios

