CONDENAN EN ISRAEL AL LIDER DE LA INTIFADA
Un tribunal israelí aceptó la recomendación del fiscal y condenó hoy al líder de la Intifada y miembro del Parlamento palestino, Marwan Barguti, a cinco penas de prisión perpetua y a otros 40 años de reclusión como autor intelectual de varios atentados. El dirigente del movimiento Al Fatah, fundada por el líder palestino Yasser Arafat, en Cisjordania, es -según la sentencia- responsable penal directo por tres atentados mortales.
Barguti, de 44 años, declaró que no reconoce la sentencia. “Los tribunales israelíes son parte de la ocupación israelí”, subrayó. Barguti es el líder palestino de más elevado rango que es sentenciado en Israel desde el comienzo de la Intifada, en septiembre de 2000.
Los hechos juzgados ocurrieron cuando Barguti se desempeñaba como jefe en Cisjordania del movimiento Al Fatah. Según la acusación, las cinco personas murieron en ataques perpetrados por extremistas de Al Fatah subordinados a Barguti. Además, fue hallado culpable de intento de asesinato en un cuarto ataque frustrado con un coche bomba.
El tribunal citó como casos específicos para condenar a Barguti un atentado contra un monje griego-ortodoxo en Cisjordania en el año 2001 y contra tres israelíes en un restaurante de Tel Aviv en 2003. En otros 33 casos, Barguti fue considerado “responsable moral”.
Barguti fue detenido por el ejército israelí en abril de 2002 en Ramalá bajo la acusación por 26 asesinatos, y de “complicidad e intentos de asesinato, participación en una organización terrorista y posesión de armas y explosivos”. Fue reconocido culpable de cuatro atentados, de los cuales tres provocaron la muerte de cinco personas: un sacerdote griego ortodoxo y cuatro israelíes.
Antes de conocer el dictamen judicial, Barguti dijo que “el final de la ocupación (israelí) será el día de mi liberación”. La cúpula palestina rechazó hoy la condena. “Esta sentencia es injusta y no la reconocemos”, declaró en Ramallah el jefe de gobierno palestino, Ahmed Qureia.
Qureia aseguró que su gobierno hará todo lo posible a escala internacional para que la sentencia judicial sea revocada.
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