Condenan por corrupción a un ex magnate ruso rival de Putin
Jodorkovsky, de 47 años, y su principal socio, Platon Lebedev, encarcelados desde 2003 y condenados en 2005 a una pena de ocho años de cárcel por estafa a gran escala y evasión de impuestos, fueron hallados culpables ahora de robarle a su propia empresa, Yukos, 218 millones de toneladas de petróle o. La justicia rusa también decidió que Jodorkovsky y su socio fueron responsables del “lavado” de 23.500 millones de dólares por la venta de ese crudo, entre 1998 y 2004.
En este segundo proceso la fiscalía pidió 14 años de prisión contra ambos. La lectura de la sentencia, antes del anuncio de la pena, llevará varios días, se informó.
Opositor tenaz del ahora primer ministro Putin, Jodorkovsky denunció que este juicio en su contra, al igual que el primero, tiene motivaciones políticas y busca legitimar el desmantelamiento de Yukos, que fue la mayor petrolera privada de Rusia, y la venta de sus activos a la estatal Rosneft.
“La mayor parte del dinero sirvió para su enriquecimiento personal y una parte menor fue invertida en la producción y el refinado (…)con el objetivo de crear la posibilidad de un robo ulterior”, señaló la sentencia.
El abogado del ex magnate dijo que apelará. “Es una decisión injusta, la de un tribunal bajo órdenes. Es una vergüenza para el país”, afirmó Vadim Kliuvgant.
Washington, Berlín y Londres cuestionaron fuertemente el proceso.
Para la secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, el veredicto tendrá un “impacto negativo sobre Rusia en materia de derechos humanos y del mejoramiento del ambiente de negocios”.
El ministro de Relaciones Exteriores alemán, Guido Westerwelle, señaló en un comunicado que “la manera como el proceso fue llevado a cabo es en extremo dudosa y un paso atrás en el camino a la modernización del país”.
La cancillería británica afirmó en tanto que “la ley debe ser aplicada de forma proporcional y no discriminatoria”, y señaló que Rusia necesita “un sistema judicial que sea debidamente independiente del gobierno y de cualquier interferencia exterior”.
La jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Catherine Ashton, afirmó que el bloque “espera que Rusia respete sus compromisos internacionales en cuestión de derechos humanos”.
Fuera del tribunal, decenas de simpatizantes de Jodorkovsky exigían “¡Libertad para los presos políticos!” y “¡Rusia sin Putin!”.
Sus partidarios consideran que el poder trata de alejar definitivamente de la escena política a Jodorkovski, un empresario demasiado independiente que financiaba a la oposición. El 16 de diciembre Putin declaró que los “crímenes” de Jodorkovsky habían sido “probados” en este uicio y que “todo ladrón tiene que ir a la cárcel”.
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