CONDENARON A CABELLO A 12 AÑOS DE PRISIÓN
El joven Sebastián Cabello pidió hoy “perdón” por haber embestido y dado muerte a la veterinaria Celia González y su hijita Vanina Rosales.
Al pronunciar sus últimas palabras en el juicio oral que se le sigue antes del dictado de la sentencia, Cabello casi entre sollozos dijo: “Yo fui el culpable de que murieran y arruiné a una familia”.
Sergio Rosales, esposo y padre de las dos víctimas, opinó que lo que dijo el acusado es “todo mentira: fue actuado, actuó así por consejo de sus abogados”, dijo, al confesar que siente “muchísima tensión y nervios” mientras aguarda conocer el veredicto.
Cabello y sus familiares comparecieron esta mañana en la sala de audiencias acompañados por al menos tres jóvenes de los conocidos como “patovicas” y uno de ellos fue obligado a salir del recinto cuando fue sorprendido intentando comunicarse con un teléfono celular.
Luego de las palabras de Cabello el tribunal en lo criminal número 30 dispuso un cuarto intermedio hasta las 13 horas, cuando dictará su veredicto, mientras frente a las puertas del juzgado los familiares y allegados a las víctimas batían sus palmas y gritaban “asesino”.
“Lo que hace Sebastián Cabello es actuado, aconsejado por sus abogados; no está quebrado”, opinó por su parte Jorge Rosales, esposo y padre de las dos víctimas.
Rosales se mostró esta mañana esperanzado en que la Justicia, que está a punto de dictar sentencia en el caso, emita un fallo “ejemplificador” para “darle sentido a estas dos muertes”.
El juez ordenó desalojar la sala
La sala de audiencias donde está previsto que esta tarde se de a conocer la sentencia en el juicio a Sebastián Cabello fue desalojada a raíz de una denuncia que indica que en el interior hay personas armadas.
“Ante la eventualidad de que pueda pasar algo fatal se ordenó desalojar la sala”, tanto de familiares como de periodistas y público en general, según informó uno de los integrantes del tribunal Oscar Garzón Funes.
Este contenido no está abierto a comentarios

