CONDENARON A UN ARQUITECTO MILLONARIO POR LA MUERTE DE SU ESPOSA ARGENTINA
Ocho años después de que su esposa argentina Gracia Lezama desapareciera misteriosamente una mañana en la que supuestamente ambos habían discutido sobre la educación de su hija, el arquitecto y millonario Michael Morton fue condenado ayer en Gran Bretaña a siete años de prisión por homicidio premeditado.
Según publica el diario británico The Guardian, Morton, un “marxista a la antigua” creía haber cometido el “crimen perfecto”, ya que no había “evidencia forense, huellas dactilares, testigos ni un cuerpo” que lo incriminaran, y durante años se mostró como el marido sufriente que buscaba a su desaparecida esposa.
Pero la insistencia de su cuñada, Constanza Lezama, por demostrar su culpabilidad y un video que mostró contradicciones en sus declaraciones lo llevaron a prisión. Ahora la policía espera que revele adónde está el cuerpo de la mujer, quien tenía 40 años y que este año habría sido declarada muerta, con lo que sus bienes habrían sido traspasados al arquitecto.
La mujer asesinada es hija de Hugo Ezequiel Lezama, un periodista y escritor estrechamente vinculado al almirante Emilio Massera, integrante de la Junta Militar durante los dos primeros años del Proceso. El periodista fue colaborador y consejero del jefe de la Marina, también era el encargado de redactar sus discursos.
El diario británico señala fallas en las primeras investigaciones en 1997 que habrían dado a Morton el tiempo necesario para ocultar el cuerpo e indica que cuando se reabrió la causa hace ya seis años se descubrió que el homicida había formulado amenazas de venganza desde el día en que su esposa lo abandonó en febrero de 1997.
“Mi esposa y yo tenemos un contrato, reiteradamente reafirmado, de que el matrimonio que contrajimos es indisoluble y para siempre”, advirtió en una carta a su hermana, casada con un director de la orquesta sinfónica de Birmingham y a quien visitaba Gracia en los ’80 cuando conoció a Morton.
El arquitecto y la argentina se casaron en 1987 y tuvieron una hija en 1993. Según The Guardian, con el tiempo la mujer descubrió que era un “esposo difícil” que la describía como “un trofeo”, le imponía condiciones, había tenido cinco hijos con cuatro mujeres diferentes y se mostraba sumamente violento.
El día en que desapareció, ya estaba prácticamente separada de Morton y había salido hacia la casa de él dejando el desayuno a medio comer y la cama deshecha. El hombre dijo a la policía que habían hablado sobre la educación de su hija y la mujer se fue.
El homicida siempre mantuvo que no conocía la dirección de la vivienda de la mujer. Y ese fue el error que le costó la prisión, cuando la policía halló en 2003 un video que lo mostraba ingresando tranquilamente a la casa de Gracia después de la supuesta desaparición. El año pasado, un jurado no consiguió llegar a un veredicto, pero ayer otro lo condenó a siete años de prisión.
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