CONDOLEEZZA RICE LLEGA A JERUSALÉN Y PEDIRÁ UN ALTO EL FUEGO
La secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, llega hoy a Jerusalén para explorar la posibilidad de alcanzar un alto el fuego y las condiciones para concertarlo a los combates que libra el Ejército israelí y la milicia libanesa de Hizbulá en el sur del Líbano.
Tropas del cuerpo de paracaidistas y otras unidades de élite, que sustituyeron a las que ocuparon la sierra de Marún al Ras -plaza fuerte de la milicia islámica de Hizbulá en el sur del Líbano- invadieron esta madrugada el pueblo de Bint Yebel con tres objetivos, entre ellos el de destruir las plataformas que puede emplear para disparar misiles tierra-tierra contra Israel.
Pocas horas después de fieros combates con milicianos apostados en la aldea, cuyos civiles lo evacuaron, fuentes militares informaron de al menos nueve heridos leves entre los soldados.
Las otras dos misiones son desplegarse en el sur libanés a lo largo de la frontera e impedir el traspaso de armas y munición desde Siria a los guerrilleros, dijeron fuentes castrenses.
Rice se reunirá hoy a las 20.30 (18.30 GMT) con la ministra israelí de Asuntos Exteriores, Tzipi Livni, informaron fuentes de ese organismo oficial, y mañana martes por la mañana con el jefe del Gobierno, Ehud Olmert, indicaron esta mañana sus oficinas.
También tiene previsto reunirse mañana la jefa de la diplomacia norteamericana con el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Abu Mazen, en la ciudad cisjordana de Ramala.
El Ejército israelí continúa con sus incursiones en la franja autónoma palestina de Gaza desde que comandos palestinos capturaron al soldado Guilad Shalit, el pasado 25 de junio, para canjearlo por prisioneros.
El Gobierno de Olmert se niega a un canje, lo que también exige Hizbulá. Se supone que Rice, cuyo Gobierno respalda la ofensiva israelí contra la milicia pro iraní de Hizbulá en el Líbano, explorará la posibilidad de un alto el fuego y las condiciones para concertarlo.
El primer ministro Olmert expresó anoche al ministerio alemán de Asuntos Exteriores, Walter Steinmeier, que Israel puede estudiar el establecimiento de una fuerza multinacional en la frontera del Líbano con Israel, a lo que se oponía al comenzar la ofensiva militar contra Hizbulá hace doce días, tras la captura de los dos soldados.
La responsable de la diplomacia israelí, Tzipi Livni, declaró anoche, al paso de noticias de la prensa local, que “no existe ninguna tensión” entre sus gestiones para alcanzar una solución política de la crisis y las operaciones de las Fuerzas Armadas contra Hizbulá, que tienen vía libre para operar de parte del Poder Ejecutivo.
Tras casi dos semanas de incesantes bombardeos aéreos y de la artillería, las FFAA israelíes no lograron reducir a los milicianos ni impedir que sigan disparando sus cohetes Katyusha.
En las últimas 48 horas Hizbulá lanzó más de 250 cohetes y ayer causó dos muertos y decenas de heridos entre los civiles en la ciudad portuaria de Haifa, y otras ciudades de Galilea, de hecho semi-paralizadas, situación lo que afecta de unas 500.000 personas.
Las condiciones puestas por Olmert para admitir una fuerza multinacional, formada por tropas de la Unión Europea (UE), son que esos efectivos cooperen con el Ejército libanés para establecerse en el sur y en la frontera -que se hallaban bajo control exclusivo de Hizbulá-, en cumplimiento de la resolución 1559 de la ONU.
Esa resolución que el Consejo de Seguridad aprobó en mayo del 2000, tras la retirada militar israelí de Líbano, también ordenó al Gobierno de Beirut el desarme de Hizbulá, lo que no ha hecho.
La mayor preocupación de las autoridades militares y policiales hoy era que los integristas libaneses -que “aún poseen sorpresas” para Israel, a decir de su líder Hasán Nasralá- disparen misiles “Zilzal” de Irán, con un alcance de 160 kilómetros, y los “Fajer-5” contra Tel Aviv, y otras concentraciones urbanas del centro del país.
Por su parte, el ministro israelí de Defensa, Amir Peretz, se manifestó en favor de una fuerza internacional encabezada por efectivos de la Organización de la Otan para mantener a los milicianos de Hizbulá lejos de la frontera. La Fuerza Aérea, informó hoy un portavoz militar, destruyó en las últimas 24 horas nueve plataformas lanza-misiles.
Según evaluaciones de las FFAA de Israel, Hizbulá poseía al comenzar la ofensiva en Líbano 11.500 misiles de diverso calibre provistos por Siria e Irán.
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