CONDUCTORES NO RESPETAN LAS NORMAS PORQUE SABEN QUE NO SE LOS SANCIONARÁ
Sugiere que se deben aplicar sanciones efectivas a los infractores para evitar accidentes viales.
Incumplir las normas de tránsito parece ser una mala costumbre que tenemos los automovilistas, ciclistas y transeúntes, aunque sin pensar en las trágicas consecuencias que esa rebeldía o desconocimiento de la normativa puede traernos.
Una investigación realizada por el Comité de Docencia e Investigación del Hospital de Niños Dr. Orlando Alassia apuntó a establecer si los santafesinos cumplen con la obligación de usar el cinturón de seguridad, colocarse el casco si se desplaza en una moto y de llevar en el asiento trasero a los niños menores de 12 años.
Parece que la teoría no es suficiente porque en la práctica no respetan lo que está normatizado. A pesar de que desde 1995 unas 50.000 personas que pretendían sacar el carné de conductor respondieron correctamente a las preguntas del examen teórico para tal fin sobre esas precisas medidas de seguridad al conducir, no las ejercitan.
En las dos primeras semanas de 2004 se comprobó que sólo el 12 % de los automovilistas tenía colocado el cinturón de seguridad y el 11 % de los motociclistas usaba el casco (incluso muchos de éstos últimos llevaban uno o dos menores que tampoco lo usaban). Además, se constató que el 47 % de los vehículos que transportaba menores de 12 años iban en el asiento delantero.
Similar evaluación viene realizando ese comité del Hospital de Niños desde 1999, en donde se veían mayores niveles de adecuación a la norma, a excepción de la ubicación en el asiento de atrás de los menores: en 2000 se comprobó que el 58,2 % de los niños viajaba adelante.
También se evaluó la conducta de quienes manejaban autos de policía, remises y taxis. De los 19 autos de policía que pasaron por los puestos de observación, sólo 3 conductores usaban el cinturón de seguridad, mientras que de los 404 taxis y remises controlados, sólo el 10 % tomaba iguales medidas.
Pero -además de estas estadísticas- lo preocupante es una de las conclusiones del trabajo: “El motivo de tan bajo respeto por las normas no es la falta de información, porque es poco probable que el 88 % de los conductores de autos y el 89 % de los motociclistas santafesinos desconozcan la obligación de usar cinturón y casco. El no respeto de la norma es que saben que no serán sancionados”.
Sanciones y ejemplos
Los puestos de observación de la conducta de los automovilistas y motociclistas estuvieron ubicados en el faro de la Costanera, el puente Oroño, la Costanera nueva, el hospital Iturraspe, la UNL, el parque Garay, los hospitales de Niños, Sayago y Cullen, la Municipalidad, el Colegio Adoratrices y la Legislatura.
La investigación realiza una comparación con lo que ocurre en Brasil, en los Estados de Santa Catarina y Río Grande do Sul. Asegura que “han logrado que sus conductores respeten las normas de tránsito y disminuyeron las cifras de accidentes fatales. En un año, lograron reducir las muertes por accidentes viales en un 14 % en las ciudades y en un 30 % en las rutas, aplicando severas sanciones. El mayor porcentaje de multas fue para quienes conducían a velocidad peligrosa”.
Asimismo, advierte que “en este verano último, en las rutas brasileñas se colocaron carteles en castellano, porque la mayoría de los que no respetan las velocidades máximas o el uso del cinturón son turistas argentinos”.
Por eso, sugiere que “para achicar nuestras vergonzosas cifras no hay que realizar manipulaciones genéticas, sino sólo tratar de copiar las medidas que Brasil, Estados Unidos y otros países europeos tomaron, comenzando por aplicar sanciones efectivas a los infractores”.
En este sentido, insiste en la necesidad de brindar educación vial a los chicos desde el jardín de infantes, para que a los 18 años sean conductores educados, pero que es fundamental la influencia del futuro conductor a través del ejemplo del respeto de las normas por parte de sus propios padres y de los transportistas que los llevan todos los días a la escuela.
Las propuestas concretas
Desde el Comité de Docencia e Investigación del Hospital Alassia se sugiere poner en práctica las siguientes recomendaciones para que se respeten las normas de tránsito:
Los inspectores municipales se dedicarán al control de los autos estacionados y a realizar tareas de educación y operativos de prevención.
Los vehículos policiales que se desplazan por la ciudad, salvo emergencias, lo harán a la velocidad máxima permitida, y todo vehículo que la supere sabrá que no está respetando la velocidad permitida.
Toda motocicleta, nueva o usada, que se venda en Santa Fe a partir de 2004, debe incluir por lo menos un casco.
Nadie aceptaría que se comercialicen autos sin paragolpes, parabrisas, cinturones. Si el casco es la principal defensa del motociclista, éste debe estar incluido en el precio de ese vehículo.
Se continuará con la campaña para disminuir el número de conductores alcoholizados, que tiene como lema “el que conduce no bebe, si bebe no conduzca”.
El municipio debe asegurar transporte accesible para todos los barrios, para que no tengan que circular motocicletas conducidas por jefes de familias con varios niños a bordo, como único medio posible de transporte.
Durante tres meses se reducirá el valor de las multas al 30% del valor actual, luego al 50% hasta el 31 de diciembre de 2004. Todas serán cobradas.
No basta con dictar las mejores normas, es necesario evaluar su cumplimiento. Se propone repetir cada cuatro meses trabajos de observación simples.
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