CONFIRMAN LAS RELACIONES ENTRE EL DIPUTADO NACIONAL JORGE GIORGETTI Y EL EMPRESARIO TASELLI
Los casos de Parmalat Argentina y del Frigorífico Santa Elena (Entre Ríos), últimas operaciones conocidas del mega empresario Sergio Taselli, revelan la relación que existe entre este cuestionado hombre de negocios y el diputado nacional Jorge Giorgetti, oriundo de nuestra ciudad.
Taselli puso al frente de ambos proyectos al rafaelino Mario Joris, amigo, colaborador y socio de Giorgetti. Por su parte, el legislador del PJ, desde su espacio como presidente de la Comisión de Industria de la Cámara de Diputados de la nación, se transformó en el principal lobbysta de los intereses del enigmático empresario, fundamentalmente en las tratativas para la compra -aún no resuelta- del quebrado frigorífico de la localidad entrerriana de Santa Elena.
Vale recordar que Giorgetti fue además quien acercó a Taselli a Rafaela tanto en la fallida incursión del empresario en el frigorífico Rafaela Alimentos (2001) como en la compra de los restos de la quebrada Curtidora del Oeste Santafesino (2002), que aún le pertenece.
A pesar de que el diputado se empecina en negar sus vínculos con el oscuro empresario, en los casos Rafaela Alimentos y Curtidora existen elementos que dan cuenta de la relación que los une. Estos vínculos se terminan por confirmar de manera palmaria en las operaciones Parmalat y Santa Elena con la incursión del socio de Giorgetti como apoderado de Taselli.
El caso ya tomó trascendencia en la provincia de Entre Ríos, debido a la incertidumbre que existe por el futuro del frigorífico santaelenesino.
La relación de Giorgetti con Joris viene de larga data. El hombre que encabeza los últimos negocios de Taselli es conocido en el ámbito de la producción local. Durante mucho tiempo Joris fue un pie de Giorgetti dentro del Centro Comercial e Industrial de Rafaela. Este antecedente le habría servido al legislador para “acomodar” a Joris en un despacho del Ministerio de la Producción de la provincia, durante la administración de Carlos Reutemann, cuando ocupó el cargo de subsecretario de Relaciones Internacionales e Inversiones de Santa Fe. Además, según reveló la Agencia Periodística Federal (APF), el rafaelino se desempeñó como asesor del ex gobernador cuando éste fue por primera vez senador nacional y ejerció también luego las funciones de delegado del gobierno santafesino en la Capital Federal. Fuentes del empresariado y de la política local consultadas por CASTELLANOS afirmaron que Joris accedió a los distintos cargos públicos por “obra y gracia” de Giorgetti, un hombre con llegada directa al ex corredor de Fórmula 1 y máximo referente del justicialismo en nuestra provincia.
También en los negocios
El vínculo entre el diputado nacional y el nuevo apoderado de Taselli también alcanza al plano de los negocios. Semanas atrás la publicación de Paraná, Análisis Digital, reveló que Joris y Giorgetti tienen una sociedad de hecho en Rafaela, registrada con el CUIT 30-68440569-8 y con domicilio en Bulevar Irigoyen 766. En esa dirección funciona una concesionaria de autos denominada “El Shoping del usado”.
La vinculación de Giorgetti con el comercio de autos tampoco es nueva. A pesar de que nunca se pudo constatar su nombre en la propiedad de estos negocios, distintas fuentes coinciden en afirmar que el legislador tenía algún tipo de participación en una concesionaria Volkswagen de nuestra ciudad. Incluso durante algún tiempo era común verlo movilizarse en vehículos VW con chapa patente del concesionario.
Contacto en Rafaela
En nuestra ciudad, los vínculos entre Giorgetti y Taselli comenzaron a evidenciarse en el 2001, durante la aguda crisis del frigorífico Rafaela Alimentos. En aquel momento el legislador santafesino fue quien acercó a Taselli a la familia Lagrutta, propietaria de la tradicional industria cárnica de Rafaela. En la ciudad es conocida la amistad existente entre el diputado y Luis Lagrutta. Incluso, en tiempos del conflicto del frigorífico un periodista de CASTELLANOS pudo comprobar esa estrecha relación cuando al llamar al teléfono celular del entonces diputado provincial Jorge Giorgetti por una consulta periodística, el móvil fue atendido por su amigo Lagrutta.
Taselli acordó su ingreso a la sociedad de Rafaela Alimentos con la incorporación de 8 millones de pesos, pero en realidad nunca llegó a aportar ese dinero.
Vale recordar que en el verano de 2001 el frigorífico despidió a 350 obreros y tras cartón se presentó en concurso de acreedores. Pocas semanas después Taselli ingresó a la sociedad con los auspicios de Giorgetti y del diputado provincial Ricardo Peirone, por entonces intendente de la ciudad.
En el frigorífico corrió con insistencia la versión de que los despidos y la presentación en concurso preventivo fueron dos medidas pedidas por el propio Taselli como condición para integrarse a la sociedad. “Y los Lagrutta no tuvieron ningún problema en hacer el trabajo sucio”, recordó uno de los trabajadores despedidos. La participación de Taselli en Rafaela Alimentos fue fugaz y concluyó de manera abrupta por un conflicto con los Lagrutta que incluyó denuncias judiciales tramitadas en los tribunales rafaelinos.
Giorgetti también fue el lazo que Taselli encontró para comprar la quebrada Curtidora del Oeste Santafesino, una añosa curtiembre conocida en la región por ser, durante muchos años, una de las principales fuentes de contaminación del canal Sur de nuestra ciudad y de los arroyos Cululú y Las Prusianas en la denominada cuenca inferior del río Salado.
Los primeros días de septiembre de 2001 la curtiembre cerró sus puertas al conocerse la declaración de quiebra del Juzgado en lo Civil, Comercial y Laboral de la 4ta. Nominación a cargo del doctor Juan Carlos Ramonda. La quiebra había sido pedida por los propietarios de la empresa. Ese mismo día los punteros locales del diputado Giorgetti se acercaron a dialogar con los obreros despedidos que protestaban en las puertas de los galpones de calle Remedios de Escalada. A los pocos días el legislador entusiasmó a los trabajadores con la conformación de una cooperativa, promesa que sirvió para entretenerlos hasta que finalmente, en mayo de 2002, Taselli compró, en sede judicial, lo que quedaba de la curtiembre por 900 mil pesos. Su representante en esta operación, Gabriel Bidone, prometió la reapertura de la fábrica. A casi tres años de aquella operatoria, los galpones siguen improductivos. Taselli y Giorgetti nunca dieron explicaciones públicas sobre el caso.
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