CONFIRMAN OTRO CASO DE VACA LOCA EN ESTADOS UNIDOS
El Departamento de Agricultura estadounidense confirmó hoy que detectó un nuevo caso de vaca loca en el país, luego de que las pruebas a un animal muerto en noviembre pasado resultaran positivas.
La presencia de la encefalopatía espongiforme bovina (EEB, o enfermedad de la vaca loca) fue confirmada por un laboratorio británico, tras una prueba realizada a comienzos de junio, indicó el Departamento de Agricultura.
El secretario de Agricultura, Mike Johanns, precisó que el animal había nacido antes de agosto de 1997, fecha de la prohibición de la utilización de harinas animales en la alimentación de los bovinos, y aseguró que su carne no había ingresado en la cadena alimentaria en Estados Unidos.
El Gobierno indicó en un comunicado que lanzó una investigación epidemiológica para determinar la manada de origen de este animal, muerto en noviembre de 2004. Como la vaca no era capaz de mantenerse en pie poco antes de su muerte, su cadáver fue luego sometido, de acuerdo al nuevo procedimiento en vigencia en EE.UU. para los animales sospechosos de llevar la enfermedad, a pruebas para detectar la EEB.
Luego de que los primeros tests no arrojaran resultados concluyentes, los servicios veterinarios decidieron realizar pruebas internacionales complementarias que llevaron a un primer anuncio, el 11 de junio, al descubrimiento de un nuevo caso de vaca loca.
Posteriormente enviaron muestras de tejidos del animal al laboratorio especializado de Weybridge en Gran Bretaña.
El primer caso de vaca loca en Estados Unidos -que puede llevar al mal de Creutzfeld-Jacob y se traduce en una degeneración cerebral en los humanos- fue detectado en el estado de Washington en 2003.
El animal había sido importado de Canadá, insistieron entonces las autoridades agrícolas estadounidenses. Tres casos de EEB fueron detectados en Canadá desde 2003.
Tras el descubrimiento de ese primer caso, una treintena de países, entre los cuales los principales socios comerciales de Estados unidos, como Canadá, México y Japón, cerraron sus fronteras a la carne estadounidense.
En su comunicado de hoy, el Gobierno de George W. Bush precisó que los servicios veterinarios de su país “hacen pruebas actualmente a aproximadamente un millar de bovinos por día en el marco de un programa reforzado de control del mal de la vaca loca” adoptado tras el descubrimiento del primer caso.
“De más de 338.000 pruebas realizadas, es el primer caso positivo detectado”, subrayó Johanns, recordando que las medidas implementadas a comienzos de 2004 permitieron bloquear el ingreso de ese animal en la cadena alimentaria humana.
La EEB es conocida bajo el nombre de “enfermedad de la vaca loca”, una expresión que evoca los síntomas presentados por el animal en fase terminal de la enfermedad: pérdida del equilibrio, problemas de comportamiento (nerviosismo, agresividad), hipersensibilidad (al ruido, tacto, a la luz) y anomalías motoras. Su período de incubación es en promedio de unos cinco años.
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