CONFIRMAN QUE AL MENOS UNO DE LOS AVIONES RUSOS CAYÓ POR UN ATAQUE TERRORISTA
Los servicios de inteligencia rusos afirmaron que al menos uno de los dos aviones estrellados el pasado martes fue objeto de un atentado terrorista, al descubrirse restos de explosivos entre los fragmentos del Tupolev 154, según Interfax. Además, el control aéreo de la zona donde estalló este mismo avión confirmó que la nave fue “capturada por terroristas”.
“A raíz del examen del Tupolev 154, se ha descubierto restos de una sustancia explosiva. Un análisis preliminar nos ha mostrado que se trata de exógeno”, declaró el portavoz del FSB Sergei Ignatchenko, citado por la agencia rusa Itar-Tass. El exógeno es un potente explosivo, muy sensible a los choques y fricciones.
Otro dato que confirma la tesis del atentado es la información que proviene del centro de control aéreo de la zona de responsabilidad donde se produjo la catástrofe. “En tierra funcionó tres veces el sistema de alarma de secuestro de aeronave”, dijo a la agencia oficial rusa Itar-Tass una fuente del Centro Sur de Control de Vuelos.
En tanto, si bien la Policía sospecha de una pasajera caucásica cuyo cuerpo no ha sido reclamado hasta el momento, un grupo islámico denominado “Brigadas Islmbuli” reivindicó la caída de los aviones a través de un comunicado en Internet donde afirma que se trató de un ataque para apoyar a los separatistas chechenos.
La autenticidad del mensaje aún no ha sido verificada pero indicaba que había cinco “combatientes” en cada avión. “Nuestros mujaidines consiguieron ejecutar el primer ataque, que será seguido por una serie de operaciones cuyo objetivo es apoyar a nuestros hermanos en Chechenia y en otras regiones que sufre a causa de Rusia”, afirma el texto.
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