CONFIRMAN QUE EL ROBO A UNA MANSIÓN FUE EL MÁS GRANDE EN LA HISTORIA DE GRAN BRETAÑA
En un principio, se había estimado el monto del robo –ocurrido en febrero pasado– en 20 millones de libras esterlinas (unos 36 millones de dólares). Pero las compañías de seguros calcularon que el valor del botín equivale al cuádruple: 80 millones de libras, más de 140 millones de la moneda estadounidense. Así lo confirmó ayer la revista especializada The Art Newspaper, y fue difundido hoy por la prensa británica.
El propietario de la mansión (ubicada en Ramsbury Manor, un distrito del sur del país en el condado de Wiltshire) es Harry Hyams, un magnate de las bienes raíces de 78 años, cuya fortuna se calcula en 550 millones de dólares.
El multimillonario declaró a los investigadores que no le preocupa la pérdida económica por el robo, sino el valor artístico o histórico de algunas de las piezas. Por ejemplo, un reloj del siglo XVII que perteneció a Thomas Tompion, valuado en 900.000 dólares, o un barómetro hecho por el aprendiz de Tompion, Daniel Delander, tasado en 500.000 dólares. Hyams es dueño de una de las colecciones privadas de arte más importantes de ese país, que incluye pinturas de Rembrandt, Goya, Rubens, Turner y Gainsborough.
Días después del hurto en la casa de Hyams, se había producido otro robo en Inglaterra, precisamente el que hasta ayer se consideraba el más grande de la historia: se habían llevado 53 millones de libras esterlinas (cerca de 90 millones de dólares) de un depósito de seguridad de la empresa Securitas en Kent, en el sur del país.
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