CONFIRMAN QUE EN LA PROVINCIA SE VENDE PACO Y ADVIERTEN SOBRE LA LLEGADA DE LOS DERIVADOS DEL OPIO
En la tarde de ayer, un ex agente de la Policía provincial confirmó una información que circula desde hace tiempo: en Santa Fe se vende la droga conocida como paco, considerada como una de las más peligrosas ya que se elabora con los residuos de la pasta base que de utiliza para la fabricación de la cocaína.
Así, las declaraciones del Alberto Martínez –quien hace unos meses definió al norte de la provincia como “un portaaviones”– se suman a las de Norma Castaño y a los informes de la Sedronar (ver notas relacionadas). Martínez es un ex policía rosarino, pasado a disponibilidad luego de que participara de un recordado paro de agentes en la ciudad del sur provincial. Martínez perteneces a la Asociación de Profesionales Policiales de Santa Fe (Apropol) y aprovechó la ocasión para criticar con dureza al gobernador Jorge Obeid, al ministro de Gobierno Roberto Rosúa y a la jefa de la Policía de la provincia Leyla Perazzo; además, el ex policía advirtió sobre la futura llegada de los derivados del opio a la provincia.
Martínez habló ayer por la tarde con el programa “Cada loco con su tema” (LT10); en la entrevista, dijo que pese al alejamiento del juez Eduardo Fariz y de los cambios en la estructura policial, no se modificó el panorama en el norte de la provincia, lugar considerado por los especialistas como el de mayor ingreso de drogas.
Dijo el ex agente rosarino: “Más allá de que la doctora (Leyla) Perazzo quiera desdibujar la realidad, el mensaje que ha dado (la Policía) con el tema del cobro del móvil de Claudio Capdevilla (ver nota relacionada) es un mensaje para todos los policías y dice lo siguiente: ‘Al que se atreva a enfrentar al narcotráfico le va a pasar lo que le pasó a Capdevilla’. Es decir: la eliminación por vía del asesinato. Y (al que se atreva a enfrentar al narcotráfico) lo van a perseguir también a través de su familia. Este es un mensaje claro y concreto; si a eso se suma las bajas que se han dado por cuestiones gremiales, por hablar con la prensa sin la autorización del jefe de Policía ni del gobernador, que es lo que le ocurrió a policías prestigiosos como Miguel Zalazar (miembro de la Apropol), el tema es más que preocupante”.
Además, Martínez habló sobre la gestión de Leyla Perazzo: “No podemos tomarla como interlocutora. No podemos tomar en serio las declaraciones que hace porque cuando hizo promesas, no las cumplió”. La alusión es a la promesa de no sancionar disciplinariamente a los agentes de la Apropol; además, el rosarino agregó: “(Leyla Perazzo) ha faltado a su palabra, así que tenemos todo el derecho del mundo a pensar que lo está haciendo de nuevo”, en este caso sobre el hecho de que la familia de Capdevilla deberá hacerse cargo de los daños del móvil, cosa que la jefa de la Policía negó la semana pasada (ver nota relacionada).
“La cuestión objetiva es que la provincia le quiere cobrar los daños del coche a la familia de un agente asesinado por secuestrar 150 kilos de droga. Le tendrían que haber puesto una medalla en el pecho y sin embargo terminan persiguiendo y acosando económicamente a la familia”, agregó Martínez.
Más adelante, el integrante de la Apropol se refirió a las tareas que está llevando adelante la Gendarmería Nacional en la provincia, a pedido de la Justicia, y que tienen que ver con el tráfico de drogas: “Yo celebro que el gobierno nacional haya puesto la lupa acá, celebro la decisión de la fiscal Cintia Gómez de derivar a Gendarmería las denuncias de Norma Castaño (ver nota relacionada), pero por una cuestión de amor propio nos hubiera gustado a nosotros (en alusión a la Policía provincial) resolver los problemas”.
Pero acto seguido, Martínez dijo sin anestesia: “La cuestión objetiva es que no se puede combatir la droga por cuenta y orden de este gobierno (provincial)”. Y explicó: “En el año 1998 se ordenó levantar todos los controles de ruta y el año pasado volvieron a hacer lo mismo. Es un clásico de la gestión del tándem Obeid-Rosúa. Y esto posibilita que pase (de otras provincias hacia Santa Fe) cualquier cosa. Yo me pregunto: los legisladores y los funcionarios del Ejecutivo, ¿no se dan cuenta, cuando vuelven de la capital hacia sus localidades, que no hay un solo policía parado en la ruta? ¿A nadie le llama la atención esto? Este es un mensaje claro para los policías: no se metan con el narcotráfico porque les va a pasar lo mismo que a Capdevilla”.
Además, Martínez habló sobre Hugo Baigoría, titular de la Dirección General de Drogas Peligrosas de Santa Fe: “La Policía ya no está ni siquiera subordinada al Poder Ejecutivo, que sería saludable si el Ejecutivo realmente buscara el bien común; la Policía, como institución, está literalmente avasallada, sometida a los dictados de dos o tres personas del Poder Ejecutivo. Por eso no me extraña que, aunque no lo pueda decir, Baigoría tenga las manos atadas por falta de decisión política, en el mejor de los casos. Y en el peor de los casos, necesariamente hay complicidad de algún sector de la Policía”.
Consultado sobre la llegada del paco a la provincia (la “droga de los pobres”, porque se hace con las sobras de la pasta base con que se produce la cocaína), Martínez opinó que se debe a “las mismas causas por las que llega otra droga letal, como la cocaína, y como van a venir los derivados del opio, que es lo que se está reciclando en las zonas de producción en función de que tienen mayor rentabilidad que la coca”.
Y agregó: “Lo que está diciendo Norma Castaño (sobre el ingreso del paco a la ciudad de Santa Fe) es totalmente cierto. En Rosario pasa lo mismo. Y voy a dar un dato concreto: mi esposa es docente en una escuela de una zona muy humilde de Rosario, y ahí hay paco. Esta es la realidad. Y lo digo para que la gente lo sepa: el paco es la basura que queda de la gran basura que es la cocaína, y con la que los productores (de drogas) le pagan a los chicos que trabajan (en la venta y distribución) porque saben que (usando paco) se mueren”.
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