CONFIRMAN QUE ERA FALSO EL REMEDIO QUE MATÓ A LA JOVEN DE VIEDMA
El ministro de Salud de la Nación, Ginés Gonzáles García, confirmó que existe un “99,9” por ciento de seguridad de que la inyección de hierro que le provocó la muerte a una joven de 22 años y trastornos a otras nueve mujeres era “falsificada”.
El funcionario ratificó que, según el informe realizado por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), el medicamento que le provocó una hepatitis fulminante a Verónica Díaz “tenía tres veces más de hierro que el que tenía que tener”.
González García precisó que “en un 99,9” por ciento la dosis de Yectafer, del laboratorio Astra-Zeneca, que recibió la joven rionegrina era “falsificada”, y recordó que este tema “ya está en manos de la Justicia porque se trata de un delito grave con consecuencias gravísimas”.
En coincidencia, José Blanc, Director del laboratorio Astra-Zeneca que fabrica el remedio aseguró que según un estudio conjunto con el ANMAT, los medicamentos inyectados a Verónica “son falsos desde el estuche hasta el contenido de las ampollas”.
Pero no descartó que dada similitud con los remedios auténticos “hubiera podido confundirse, porque para visualizar las diferencias deberían compararse los estuches, pero era difícil para un usuario de primera vez.”.
Por su parte, José Pacayut, Director del Hospital Artémidez Zatti de Viedma donde Verónica recibió la inyección, desestimó que haya habido “mala praxis” médica.
En ese sentido, descartó que la droga haya sido adulterada en el momento de la aplicación y estima que el remedio pudo haber sido falsificado “en algún punto de la cadena de comercialización”.
Verónica Díaz murió ayer en el hospital Eva Perón del partido bonaerense de San Martín, a donde había sido trasladada a la espera de un transplante de hígado.
Antes de que se complicara su estado de salud, la joven recibía un tratamiento para la anemia en un centro que depende del hospital de Viedma. Había recibido siete ampollas durante las tres semanas previas al día en que se descompuso y debió ser internada por complicaciones hepáticas.
Otras nueve pacientes, dos de ellas embarazadas, también sufrieron trastornos por ese medicamento y se encuentran internadas, pero fuera de peligro.
Sobre esto, el director del hospital aseguró que “la aplicación en todos los casos con trastornos estuvo perfectamente indicada y fue dada por enfermeros profesionales, por lo que es imposible que haya habido tantas equivocaciones en poco tiempo”.
Este contenido no está abierto a comentarios

