CONFIRMAN QUE REUTEMANN ABANDONA LA CARRERA DE 2007
Según lo publica en su edición on line de hoy el diario “La Nación”, Carlos Alberto Reutemann habría confirmado su determinación de no presentarse en los próximos comicios del año 2007 como candidato a gobernador por nuestra provincia.
Nadie lo sabe, pero Carlos Reutemann tiene decidido no ser candidato en 2007 a gobernador de Santa Fe, dice el escrito. Asimismo aseveran que el hombre que mejor lo conoce adelantó que el ex piloto de Fórmula Uno, nunca se arrepiente de sus decisiones y señaló en forma tajante -en privado- que no quiere saber nada con volver a dar la pelea por la gobernación de su provincia.
“Está cada vez más decepcionado de la política. Para él son decisivas sus percepciones y éstas le indican que hay quienes le han hecho mucho daño y que hay una ofensiva para perjudicarlo que lleva ya tres años. Hasta cree que, si fuese Gobernador, le sería difícil gestionar”, aseveraron. El peor escenario: si gana el socialista Hermes Binner, teme un futuro complicado para él.
Reutemann es el único, según entiende hasta el propio gobernador santafesino, Jorge Obeid, que podría retener el poder para el PJ frente a la candidatura de Binner, que estaría en condiciones de desalojar al peronismo de la gobernación.
Además, indican que la situación le preocupa al Presidente. Santa Fe es el cuarto distrito electoral del país, y por ahora no existe ningún candidato en ese distrito que pueda complicarle a Binner la carrera. El dirigente socialista ya advirtió que no llevará en su boleta ni a Néstor Kirchner, ni a Roberto Lavagna, ni a Elisa Carrió. Kirchner debe buscar otro candidato.
Una de las razones fundamentales que llevaron a Reutemann a alejarse de la disputa electoral -siempre según el periódico- es el hartazgo que tiene por estar sometido, según aseguran en su entorno, a una ofensiva “política y judicial” desde que dejó la gobernación en 2003. “Me dan todas las señales de que hay apoyo para que yo sea candidato, pero no paran de difamarme”, ha dicho Reutemann en su despacho en el Senado aunque prefiere no relatar los detalles de una situación que describe como muy complicada.
En el mismo sentido, aseguran que hace un mes, el ex corredor estuvo en el despacho del Presidente en la Casa Rosada, reunión de la que participó también un ministro. El senador ya había recibido varios mensajes de que el Gobierno quería alentar su candidatura para Santa Fe.
Fue una conversación reservada, pero que LA NACION reconstruyó de fuentes de primer nivel. Cerca de Reutemann aseguran que el ex piloto trató de esquivar presiones. “Vayan mirando para otro lado”, fue la frase que usó, aunque no dio definiciones.
El ministro que participó de la reunión contó que el senador hizo un largo monólogo para explicar que creía que su momento ya había pasado, pese a que ganó en forma contundente las elecciones en 2003 como candidato a senador, y que no sentía en la calle el reconocimiento de antes. Kirchner se quedó con la sensación de que Reutemann estaba cada vez más lejos de la política. No se equivocó. Esa es una parte de la verdad.
Reutemann se siente decepcionado. “Nunca fui de la familia, y eso se paga”, suele decir, según cuentan sus colaboradores. Está convencido de que ha sufrido mucho daño en distintas oportunidades y de que eso no se puede revertir.
Si bien nunca hace planes en el largo plazo, en el Senado tiene mandato hasta 2009 y está conforme con su actividad allí. Cree que el momento político es muy interesante y que vivirlo desde el Congreso es una experiencia importante. Después de eso, no sabe qué hará. Eso sí: su actividad en el campo no la abandonará (“nací en un tractor”, dijo una vez). Pasa cada vez más tiempo en su campo santafesino, mientras que tres días por semana está en la Capital.
ESA CARRERA, NO
¿La carrera presidencial? “Nunca más: eso ya pasó”, es la respuesta del ex piloto, delante de su círculo íntimo. De eso no tiene buenos recuerdos. Todavía le viene a la cabeza la imagen de aquella noche de 1999 en el balcón de la gobernación santafecina, cuando ganaba las elecciones a gobernador y, en medio del festejo, Eduardo Duhalde, que era el candidato a presidente del PJ, le susurró al oído: “Lole, a mí no me dan los números; yo me bajo y andá vos”. Faltaban 60 días para las elecciones presidenciales que ganaría Fernando de la Rúa. Reutemann le dijo que no; hubo otra conversación y un nuevo no. Duhalde negó la historia durante la campaña, pero lo terminó admitiendo poco tiempo después de la derrota frente a la Alianza.
Cuando en 2002 Duhalde adelantó las elecciones presidenciales y dijo que él no iba a ser candidato, fue a buscar a Reutemann otra vez. Fue en la residencia de Olivos. El ex piloto, que siempre fue la “esperanza blanca del PJ”, estaba convencido de que el péndulo iba para otro lado y le dio otro no como respuesta. Duhalde le pidió tiempo, que no dijera nada, y “Lole” accedió. “Ahí me gané el estigma de Fernando «de la Rúa» y no fue así; nunca dudé. Todavía hoy me recriminan que no haya aceptado, pero no me equivoqué en mi decisión”, dijo el senador en una reunión privada, según relató una fuente a LA NACION.
La historia de que había visto “algo” que no le gustó no fue cierta. No había videos ni amenazas. Sólo que sentía que no era su momento. Duhalde buscó a De la Sota y también fracasó con esa candidatura; entonces llegó Kirchner. Dicen en la intimidad de Reutemann que Duhalde todavía debe de despertarse de noche y pellizcarse para ver si es cierto que luego el Presidente terminó convirtiéndose en su peor enemigo político.
LA RELACIÓN CON KIRCHNER
Cuando el Presidente fue finalmente, y por descarte, el candidato de Duhalde en 2003, Reutemann dio libertad de acción para votar en su provincia. El otro candidato del PJ era Carlos Menem. Kirchner nunca le perdonó al entonces gobernador santafecino esa actitud.
Tuvieron buena relación mientras ambos eran gobernadores, aunque nunca fueron grandes aliados. Ya en el poder, Kirchner invitó dos veces a Reutemann a los Estados Unidos en giras presidenciales.
El recuerdo de Reutemann de esos viajes es bueno, aunque reconoce, según las fuentes, que siempre hay alguna tensión con el Presidente. La más dura fue cuando el senador hizo un pedido de informes cuando el Presidente dijo que le había dado 500 millones de pesos para ayuda por las inundaciones en Santa Fe y Reutemann negó haber recibido ese dinero.
Sin embargo, esos cortocircuitos no pesaron en su decisión de no avanzar con la candidatura a gobernador de Santa Fe. Eso tiene su raíz en las “sensaciones” de hostigamiento que recibe el ex piloto de Fórmula Uno. Los colaboradores del senador dicen que su jefe considera que Obeid (que no tendrá reelección) debería ser el candidato y buscar alguna forma por vía judicial para que quede habilitado para competir.
La última tensión con el Presidente fue por el tema de la diputada por el PJ de Santa Fe María del Carmen Alarcón, desalojada del Comisión de Agricultura de la Cámara baja por plantear políticas diferentes de las del Gobierno.
Los hombres de confianza de “Lole” cuentan que se recibían algunas críticas desde la Casa Rosada porque se creía que el ex corredor le daba indicaciones a la diputada. Reutemann no tenía relación con Alarcón (“la hice diputada y no me invitó ni un café”, se habría quejado en esos días). Ella sólo había visitado su despacho porque todos los legisladores santafecinos lo habían ido a saludar por su cumpleaños.
Reutemann suele decir que en política siempre puso “el lomo”, pero ahora no está dispuesto hacerlo. Otra vez, no.
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