CONFIRMAN QUE UNA EMPRESA FUE LA ENCARGADA DE REALIZAR EL TÚNEL
En 2001, la sucursal del Banco Río de Acassuso tenía dificultades de filtraciones de agua, y lo denunció a la empresa Aguas Argentinas, que envió a una cuadrilla de operarios, se especula que de una empresa subcontratada, para que hiciera un túnel y solucione el problema. Fue a través de ese túnel, que por alguna razón no fue tapado, que el viernes se escaparon los ladrones que en un golpe espectacular saquearon 145 cajas de seguridad del banco.
Fuentes confiables con acceso a la causa confirmaron que una persona que declaró ante el fiscal Jorge Apolo, relató con precisión por qué y cómo fue hecha la perforación. Esta pista podría ser clave, ya que ahora los investigadores intentarán rastrear a quien le pudo haber pasado el dato a los ladrones, para que usaran la excavación en beneficio de su fuga.
El testigo, de acuerdo a las fuentes, es una persona vinculada a Eulen S.A., la empresa que se encarga del mantenimiento de las sucursales del Banco Río. Según dijo, la cuadrilla que excavó el túnel había sido enviada al banco por Aguas Argentinas debido a la denuncia de filtraciones hecha por el banco. Ese túnel, de aproximadamente 8 metros, no habría quedado registrado en ningún plano.
Ayer, voceros de Aguas Argentinas aseguraron que la empresa “desmiente totalmente haber construido ningún túnel para inspeccionar filtraciones”, y precisaron que “las conexiones que salen del edificio son cañerías con un máximo de 15 centímetros de diámetro”. A partir de lo relatado por el testigo vinculado a Eulen S.A., los investigadores apuestan a determinar si Aguas encargó la reparación de las filtraciones a un subcontratista.
El túnel hecho por la empresa privada, tiene forma rectangular y mide alrededor de 2 metros por 80 centímetros de diámetro, pero no llegaba hasta el desagüe pluvial por donde los ladrones huyeron. Los investigadores creen que la banda tenía información de su existencia, y que cavó desde el desagüe otro tramo de unos diez metros para terminar de preparar el recorrido que les permitió escapar. Este segundo tramo no es rectangular y su forma y su construcción, más desprolija, tiene las características de los túneles construidos por ladrones boqueteros.
Si lo declarado por el testigo se verifica, el gran interrogante es saber cómo llegó esa información a la banda, fundamental para el plan preparado por los ladrones. Es decir, tienen que establecer quién de las muchas personas que podía tener ese dato pudo haberlo “vendido”.
El viernes, cuatro asaltantes mantuvieron a 23 rehenes (9 empleados y 14 clientes) cautivos en le Banco Río durante seis horas. En ese tiempo, y mientras uno de ellos aparentaba negociar con la Policía, robaron 600.000 pesos del tesoro y violaron 145 cajas de seguridad de las que saquearon una suma aún desconocida pero que se estima millonaria.
La Policía cree que pudieron haber al menos otros cuatro cómplices que apoyaban el golpe desde fuera del banco, pero también que al menos una de las 23 personas que estuvieron retenidas dentro de la sucursal, es en realidad un integrante de la banda y no un rehén. “Está todo el mundo bajo investigación, no sólo el personal del banco sino también el personal policial que trabajaba allí. A mí me parece que acá da lugar a que se investigue a todos”, admitió ayer el superintendente y virtual jefe de la Policía bonaerense, Daniel Rago.
Uno de los indicios que llevan a investigar a los rehenes es que el agujero en la pared por el que los ladrones dejaron el banco, había sido tapado con un armario metálico, con la aparente intención de que la Policía tardase en descubrirlo. Como en el piso no había marcas de arrastre, los investigadores creen que el mueble pudo haber sido puesto en ese lugar por alguien que permaneció dentro del banco.
Ese agujero, un rectángulo de 60 por ochenta centímetros (similar a los que se hacen para colocar aparatos de aire acondicionado) fue hecho por la banda el mismo día del golpe. Usaron una amoladora, alimentada con un batería de gran tamaño que fue encontrada por la Policía en el lugar. La pared donde se hizo el agujero es de ladrillo hueco y tiene 15 centímetros de espesor. Se sospecha que dos o tres días antes la banda había cortado otros 30 centímetros de hormigón reforzado con hierros, que protegían la bóveda del banco. Esa perforación en hormigón la habrían hecho desde el túnel rectangular excavado en 2001.
Este contenido no está abierto a comentarios

