Confirmaron la existencia de una fosa clandestina en San Lorenzo
Un importante giro judicial dieron los trabajos de excavación que se vienen realizando en el cementerio de esta ciudad, al quedar confirmado que allí existe una fosa común clandestina de la última dictadura militar con al menos ocho cuerpos de desaparecidos, según indicaron a La Capital responsables de la investigación.La certeza de la afirmación comenzó a cristalizarse después del 1º de junio pasado cuando se encontraron partes óseas humanas durante la tarea que desarrollan especialistas en la materia, quienes coincidieron en señalar que "con la aparición de ocho cuerpos enterrados allí, ahora sí se puede afirmar que se trata de una fosa común clandestina del tiempo del Proceso de Reorganización Nacional, como los militares acostumbraban llamar a la dictadura".Si bien el hallazgo se produjo hace dos semanas, los restos todavía no fueron exhumados y permanecen en el mismo lugar donde hace algún tiempo se encontró el primer hueso a unos 90 centímetros de la superficie. En ese momento el hecho alentó la posibilidad de dar veracidad a la denuncia sobre una fosa común y los rumores sobre desaparecidos en San Lorenzo y fue comunicado de inmediato al juzgado federal actuante.Paralelamente, también se pudo saber que un nuevo testigo se presentó hace varios días ante el juez Omar Digerónimo para señalar al mismo predio como el lugar donde se habrían producido los enterramientos, precisando que se efectuaron en 1976, a los comienzos del gobierno de facto.Geólogos puntanos El sector noreste de la necrópolis -cercano al horno incinerador- donde se produjeron los hallazgos fue señalado por el grupo de geólogos de la Universidad de San Luis, quienes con un método conocido como prospección geoeléctrica detectaron movimientos de tierra por medios mecánicos. El sistema consiste en enviar una corriente eléctrica hacia distintas capas subterráneas sin necesidad de hacer perforaciones.Una vez localizados aquellos restos los trabajos estuvieron suspendidos hasta hace casi un mes por falta de presupuesto, situación que fue resuelta por la Justicia cuando suministró los fondos necesarios para un trabajo de mayor precisión en el lugar.Si bien la novedad significa para los técnicos haber pasado de la teoría a la realidad, en el cementerio sanlorencino todavía queda un amplio espacio por investigar que está custodiado por la Gendarmería Nacional, y donde no se descarta la posibilidad de que aparezcan más pruebas.El hallazgo, además de ratificar la existencia de una fosa clandestina, tiene coincidencia con varios testimonios que obran en la causa, en la cual todos ubican los hechos en 1976 después del golpe de Estado, al igual que la denuncia original.La confirmación de la existencia de ocho cuerpos enterrados la realizó el antropólogo Juan Nóbile, a cargo de la excavación, quien en diálogo con este diario sostuvo que "lo que en un principio era una hipótesis, hoy es una certeza" y que "además de los restos se encontraron partes de prendas de vestir, que constituyen una buena prueba para la causa"."La aparición de restos de ocho personas confirma nuestra presunción de la existencia de inhumaciones clandestinas", y agregó que "la forma en que están distribuidos nos dan la pauta que fueron hechas en forma irregular y apresurada, ya que algunos están dentro de cajones y otros no".El profesional explicó que "se encuentran encimados, en una posición no convencional, y en los registros del cementerio no hay ninguna documentación que acredite que allí se hayan efectuado entierros formales", al tiempo que subrayó que "el lugar coincide con el que han señalado todos los testimonios que se presentaron hasta ahora en la Causa por la Verdad Histórica".Luego de la primera denuncia, el juez Digerónimo había ordenado la localización y apertura de una fosa clandestina, a partir de lo cual los trabajos fueron dando los resultados anunciados, pero todavía queda una importante superficie por seguir excavando dentro de la zona apuntada, en donde se presume se encontrarían más restos humanos.Una vez superada esta etapa y cuando se proceda a la exhumación de los cuerpos, la tarea de los profesionales estará centrada en determinar el sexo, edad, estatura, peso y causa de las muertes de cada una de las personas encontradas.La parte final de la investigación será determinar la identidad de los fallecidos, para lo cual se sumará el Equipo Argentino de Antropología Forense, que realizará los estudios de ADN de los huesos para compararlos con el banco de datos de aquellos que que todavía buscan a sus parientes entre las víctimas de la dictadura.En ese sentido, los integrantes del citado equipo comenzaron hace un par de semanas a tomar muestras de sangre en Rosario a familiares de la zona, tarea que continuaron el pasado fin de semana en San Lorenzo.El 10 de diciembre de 2002 en el Juzgado Federal Nº 4 se recibió el testimonio de una mujer sobre un hecho sucedido en el cementerio de San Lorenzo durante el invierno de 1976. La denunciante dijo que se encontraba allí visitando la tumba de un familiar cuando observó que un grupo de hombres con ropas militares arrojaba bolsas de gran tamaño en una fosa muy grande.
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