CONFIRMARON LA MUERTE DE UN NIÑO POR HANTAVIRUS EN SANTA FE
El Ministerio de Salud de la Provincia confirmó en las últimas horas el fallecimiento de un niño de diez años a raíz del hantavirus. La familia, oriunda del norte de la ciudad, vivía en el barrio 29 de abril, cerca de Altos del Valle.
Tras la muerte de Emiliano, dos de sus hermanos permanecen internados en el Hospital de Niños “Dr. Orlando Alassia”, donde son seguidos de cerca por los especialistas médicos del nosocomio. Al respecto, el padrastro de los niños, José Mario Seineken, indicó que “desde el gobierno concurrieron a la vivienda y procedieron a la limpieza profunda del lugar, sacando del lugar todos los elementos contaminados, que podrían convertirse en un foco infeccioso y propagador de la enfermedad”.
Por otra parte, la madre de los niños, en una entrevista concedida al programa El Tema del Día, Eulalia Ruíz Díaz, se mostró “muy preocupada”, porque “teme que sus otros hijos también tengan el hantavirus. De mis cinco hijitos me quedaron cuatro, ¡que no se me vaya el que está internado!, porque me van a quedar tres. Yo ya viví mi vida, quiero mis hijos únicamente. Son dos, ¿se me van a ir los cinco?, ¿dónde voy a terminar, en el psiquiátrico?”, expresó entre lágrimas Eulalia.
UNA MUERTE POR ABANDONO Y POBREZA
El jefe de la zona de salud V, Francisco Villano, confirmó que Emiliano Ruiz Díaz, de 10 años, vivía en las casas construidas para los inundados en Callejón Roca (en el barrio Altos del Valle) y falleció días atrás como consecuencia de padecer hantavirus.
Por este motivo, el funcionario explicó que se realizan -junto con técnicos de Epidemiología del Ministerio de Salud de la Nación y de la Dirección de Zoonosis provincial- diversas acciones para determinar si sus familiares (padre, madre y cinco hermanos) también están infectados por el virus que provoca esta enfermedad y para detectar en la zona el roedor que la transmite al ser humano.
Villano precisó que se tomarán muestras de sangre a esos contactos directos para ver si también tienen infección por el virus que causa hantavirus. Las muestras serán mandadas para analizar al Instituto Maiztegui, de Pergamino y al Malbrán. Advirtió que -si dan positivos- sólo se podrá hacer el seguimiento de quienes estén infectados por ese virus, ya que no existen medicamentos antivirales efectivos para esta patología.
En tanto, informó que Zoonosis se encuentra evaluando el área donde vive esta familia, ya que en las cercanías hay pastizales, cañaverales y algunas quintas, que son los lugares típicos en donde vive el vector de esta enfermedad: el ratón colilargo (no la lauchita urbana) que tiene hábitos rurales. También indicó que la municipalidad se encarga de desmalezar y mantener limpio la zona en cuestión.
LA RECOMENDACIONES OFICIALES
El subsecretario de Salud, Dr. Daniel Tardivo, indicó que la patología “está relacionada con las condiciones socioeconómicas de vida”. “Hay que tener sumo cuidado con las condiciones sanitarias, y no convivir cerca de rellenos sanitarios y con basuras”, expresó el funcionario.
Por su parte, el Dr. Nicolás Mocarbel, Director Provincial de Epidemiología del Ministerio de Salud de la provincia de Santa Fe, explicó que “los roedores se comportan como reservorio del virus. La orina, la materia fecal y la mordedura del animal es un fuerte contagio, pero la posibilidad de que esto pase es baja. Sin embargo, la eventualidad debe ser tenida en cuenta”.
Con respecto a la posibilidad de que la población santafesina esté expuesta a un posible brote, el facultativo consideró que tienen mucho que ver “las condiciones del ambiente que favorecen el acercamiento del roedor al hábitat humano”.
En diálogo con “De Radio Somos” (LT 10), Mocarbel dijo que hay un tratamiento, pero no existe un antibiótico para combatir la enfermedad. Añadió que “es una enfermedad infrecuente” y que “es el primer diagnóstico positivo en la ciudad de Santa Fe”.
Para evitar la infección, la mejor manera de prevenir es no tener contacto con los roedores y no cruzarse con el tránsito de los ratones. “Los roedores se sienten atraídos por una lugar donde esconderse, y atraídos por los alimentos y el agua”, agregó.
Sobre el lugar donde se contagió el menor de 10 años, Mocardel expresó que el barrio “es un ambiente rural, donde se fue afincando el barrio. Estas cuestiones de precarización se fueron profundizando”.
“El tratamiento de los residuos fueron aumentando algunas conducciones de atracción de los roedores, pero es cierto que esto no ha accionado enfermedad en la población. Ha ocasionado la enfermedad de una criatura que se trajo a su casa un ratón, que le causó la infección”, explicó el funcionario.
Sobre los próximos pasos que realizará el Ministerio de Salud, Mocarbel dijo que “estamos interesados de averiguar las intensidades de circulación que pueda haber de ‘virus-hanta’ en ese espacio. Para eso es necesario hacer capturas (de roedores). Las especies ya la tenemos, y (en el barrio) habitan el ratón que tiene la cola muy larga, que funciona como reservorio de este virus”.
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