CONFLICTO CON LOS MÉDICOS DEL ALASSIA: PODRÍAN DECLARAR LA EMERGENCIA SANITARIA
Gran preocupación invade a los funcionarios del ministerio de Salud de Santa Fe. Todo hace indicar que el problema que sostienen con los 17 médicos que renunciaron a la División de Terapia Intesiva del Hospital Alassia no podrá resolverse antes del viernes, día en que vence el plazo propuesto por los profesionales para responder a su petitorio.
Como se recordará, el 23 de agosto pasado, los médicos de la Unidad de Terapia Intensiva Pediátrica (UTIP) del Hospital Alassia presentaron masivamente la renuncia a sus cargos, en un puesto sensible dentro de la estructura del nosocomio, ya que es una especialidad a la que muy pocos médicos llegan.
La propia Defensoría del Pueblo tomó intervención a mediados de julio, pero poco pudo hacer para establecer puntos de encuentro. La postura más dura la planteó el Director de Hospitales de la Provincia, Atilo Ratti, que inmediatamente buscó cerrar el conflicto por la vía más rápida: la aceptación de las renuncias y el llamado a concurso para cubrir las vacantes. Otra fue la posición del subsecretario de Salud, Guillermo Kerz, que hasta último momento buscó preservar a los profesionales en la División de cuidados intensivos.
Kerz refrendó en todos los medios de comunicación que “el servicio está garantizado” y negó la posibilidad deslizada que daba cuenta de un posible traslado temporal de la terapia a otras localidades, como Rosario o Paraná. “No es ésa la solución del Gobierno, pero no puedo adelantarme, la respuesta la daremos el viernes y no puedo adelantar nada”, dijo Kerz.
El Jefe de la División de Cuidados Intensivos del Hospital, Roberto Tomassone, le dijo a LT10 que “como nos vamos a tener que hacer cargo de nuestros aportes y nuestras jubilaciones, nosotros pedíamos una cápita de alrededor de 50 pesos por hora de trabajo. Y nunca nos dijeron que esta propuesta era imposible de realizar, nunca nos dijeron que es inviable o que es una barbaridad”, dijo el médico en relación a uno de los puntos del pedido que exigía una cápita de 150 mil pesos mensuales y la continuidad de la relación de dependencia – que solo incluía los aportes patronales y la obra social.
“Tenemos documentación que demuestra que la gente del Hospital había ido a buscar médicos a otro lugar sin antes ofrecer nada a los médicos de acá. Antes de que nosotros presentemos la renuncia”, disparó el vocero de los médicos.
“Nosotros queremos que el hospital haga lo que tiene que hacer. Y para eso se necesitan camas, pero también el recurso humano adecuado. Yo no conozco que haya un equipo que pueda reemplazar, a 72 horas, a un grupo de 17 personas. Esto no es abrir un consultorio y atender a los niños, sino entender los cientos de aparatos que tenemos y las complicaciones de los niños que tenemos internados, en algunos casos desde hace nueve meses”, definió Tomassone
En diálogo con “El Ombligo del día” (LT10) Tomassone expresó que “la responsabilidad es del Estado. No es que nosotros mañana abandonamos la guardia porque sí; hace 30 días que presentamos la renuncia y el Estado no se acercó, en estos 30 días, ni buscó otra forma de trabajar”.
Sobre el mediodía de ayer, tanto el director del Hospital de Niños, Santiago Paviotti, como el subsecretario de Salud, Guillermo Kerz, se entrevistaron con los padres que tienen a sus hijos en la UTIP del nosocomio.
Aunque ninguno lo confirma oficialmente, y teniendo en cuenta las diferencias existentes entre las partes, el viernes el Gobierno podría declarar la emergencia sanitaria provincial “aunque puede ser focalizada solo en la ciudad”, dijo una fuente a Notife. En ese caso, los profesionales en conflicto deberían seguir prestando los servicios hasta tanto culmine la emergencia. Aunque, así como están plantreadas las cosas, esta solución solo dilatará una situación muy precocupante.
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