CONFLICTO EN IGUAZÚ: QUIEREN PONER UN GLOBO AEROSTÁTICO EN LAS CATARATAS
El gobierno de Misiones tiene decidido instalar un globo aerostático cautivo en el Parque Nacional Iguazú para que los turistas vean las Cataratas desde el aire, pese a la férrea oposición de Parques Nacionales. El organismo consideró que el aparato, capaz de subir con 30 pasajeros a 150 metros e impulsado a gas helio, causará una contaminación visual y provocará una aglomeración de personas que dañará la selva.
Misiones es dueña de dos hectáreas y de una escuela que funcionaba en el Parque Iguazú, transferida por la Nación, que ahora está cerrada. El proyecto original incluía la venta de esas dos manzanas a la empresa “Iguazú Balloon”, que instalaría el globo aerostático. Después, el gobierno dio marcha atrás con la venta, pero mantuvo la adjudicación del emprendimiento.
Iguazú Baloon es propiedad de un grupo empresario vinculado a la concesionaria de servicios en Cataratas. Esta UTE liderada por la contratista estatal Carlos Enríquez S.A., también incluye a la empresa del senador nacional Maurice Closs. Omar, hermano del senador, dijo ayer a Clarín que, aunque integran la UTE, no participan del emprendimiento de Iguazú Balloon.
A pesar de la oposición de Parques Nacionales y de vecinos y ongs de Iguazú a través de una consulta popular, el gobierno misionero anunció que el globo se instalará igual. “Las dos hectáreas son propiedad de Misiones y el globo se instalará por decreto, siguiendo la vía administrativa”, dijo el titular de Gestión Estratégica provincial, Sergio Dobrusin.
Iguazú llegó al “límite aceptable de conservación por el impacto ambiental acumulativo”, indicó Parques en el informe firmado la semana pasada por su director administrativo José Guede Santos.
Los principales argumentos son:
Se trata de un área altamente antropizada, con más de un millón de turistas anuales.
Causará impacto visual y paisajístico, sin agregar interés a la visita.
Se realizó una encuesta a turistas con respuestas inducidas.
No contempla el impacto negativo en el Parque Iguazú de Brasil ni al carácter de Patrimonio de la Humanidad para la UNESCO.
Su finalidad educativa no está clara y se limita a turistas con capacidad adquisitiva.
El director del Parque Iguazú, Daniel Crosta, dijo a Clarín que si Iguazú Balloon instala su globo, acudirá a la justicia federal. Cataratas ya vivió otra polémica por los helicópteros brasileños que sobrevolaban los saltos a baja altura del lado argentino. (Ver: “El ruido…”)El parque es visitado por un millón de turistas por año, que pagan un boleto de 12 pesos, los argentinos, y el equivalente a 10 dólares, los extranjeros.
Misiones hizo pie en el Parque Iguazú en los ’90, cuando la Nación transfirió las escuelas primarias a las provincias. Así pasó a su poder el edificio de la Escuela de Frontera Nº 609 con una matrícula de más de 40 alumnos y dos manzanas de selva. Parques Nacionales afirma que el proyecto “desnaturalizaría el objetivo de esa transferencia”. Y agrega que la ley exige que los inmuebles que transfiere la Nación “mantengan y aseguren la continuidad de los servicios educativos”.
En el caso de la vieja escuela de frontera, hace tiempo que Misiones la cerró y su edificio se deteriora cada día. Las puertas han sido violentadas, el mobiliario desapareció y sólo se salvó un busto de Sarmiento —quizás porque no es de bronce— a punto de ser devorado por la selva del Iguazú.
El proyecto de Iguazú Balloon prevé un boleto de 12 dólares, sin tarifas diferenciales para estudiantes o personas sin recursos. Parques también esa tarifa y la falta de pases libres para científicos y gente sin recursos.
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