CONFUSA SITUACIÓN DE DOS MÉDICOS QUE FUERON VINCULADOS POR UN JUEZ A UN CRIMERN POR ENCARGO
En un caso sembrado de dudas, dos médicos fueron detenidos y posteriormente liberados -sin llegar a ser indagados- por un juez que realizaba una investigación sobre un supuesto acuerdo para matar a una paciente dentro de una clínica.
Los dos médicos fueron puestos en libertad esta tarde por orden del mismo juez que los mandó capturar anoche. Estuvieron más de ocho horas encarcelados. Y no llegaron a ser indagados. En ningún momento se les informaron los motivos de su detención. Según la agencia Télam, el magistrado decidió revocar la medida anterior y los dejó libres por falta de mérito.
Todo empezó anoche, cuando la Policía apresó a uno de los médicos en el Instituto Argentino del Diagnóstico y Tratamiento, ubicado en la calle Marcelo T. de Alvear al 2300, en Barrio Norte. Estaba a punto de participar de una cirugía. El otro fue detenido esta mañana en su casa de Palermo. La institución aseguró que ninguno de los dos profesionales -especialistas en ortopedia y traumatología- pertenecen a su planta médica. Pero sí realizan intervenciones en el lugar.
La investigación, al parecer, había comenzado 15 días atrás. Pero para agregar otro dato curioso, se produjo luego de realizar una serie de escuchas telefónicas en la casa de uno de los profesionales, que había denunciado una serie de amenazas.
De esa manera, los investigadores llegaron a interpretar que una persona negociaba con dos médicos el precio para que los profesionales mataran a una paciente, al parecer durante una cirugía. De acuerdo a Télam, durante las conversaciones el precio por el crimen por encargo quedó fijado en unos 40 mil pesos.
El caso quedó en manos del juez Carlos Bourel, quien solicitó la colaboración de la División Homicidios de la Federal. Y todo se precipitó cuando los investigadores se enteraron de que uno de los profesionales estaba por realizar una cirugía. Según Télam, ante el temor de que allí estuviera la supuesta víctima, se decidió detener a ambos médicos.
Tras ser apresados, los dos profesionales fueron alojados por más de ocho horas en la alcaidía del Palacio de Tribunales porteño. Nadie les dijo nada. A esa altura, para los investigadores, no había ningún dato en claro. No se sabía quien podría ser la víctima del supuesto crimen por encargo ni la identidad de la persona que iba a contratar a los profesionales.
Más temprano, el fiscal Carlos Velarde, a cargo de la investigación del caso, había confirmado las detenciones. Aunque se había negado a dar mayores detalles porque “podrían alertar a otros cómplices”.
Al ser consultado si el plan era que el paciente -cuya identidad no se difundió- podría ser asesinado en el quirófano, el fiscal no descartó esa posibilidad. Y la calificó como “algo posible porque en las escuchas se hablaba de una operación”. Pero enseguida sembró dudas. “También se habla de otro tipo de sustancias, es decir no tenemos todavía determinado esas circunstancias por lo tanto seria apresurado (aventurarlo)”, señaló.
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