CONMOCIÓN EN DIPUTADOS POR DATOS DE UNA JORNADA SOBRE ACCIDENTES DE TRÁNSITO
Conmoción causó ayer en el recinto de la Cámara de Diputados el informe que presentó la filial local de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) sobre accidentes de tránsito en la capital provincial. La entidad afirmó que en 2005 en la ciudad de Santa Fe murió un niño cada 24 horas por esta causa, lo que la ubica como uno de los lugares más afectados del país.
Convocada por la ONG, la Defensoría del Pueblo y la Comisión de Transporte de Diputados se efectuó ayer una jornada en la que se debatieron las medidas urgentes que deberán adoptarse. Se fijó una próxima reunión evaluatoria dentro de 60 días. El defensor del Pueblo, Carlos Bermúdez, anunció que su organismo recomendó al Consejo Provincial de Seguridad Vial que tome en cuenta y aplique los consejos propuestos por la SAP en toda la provincia, y dijo que para la convocatoria dentro de dos meses se invitará a funcionarios y entidades privadas de todos los municipios santafesinos.
Junto a Bermúdez estuvieron el presidente de la Cámara baja, Edmundo Barrera; el titular de la SAP, Fernando Redondo y quien está al frente de la Comisión de Transporte, la diputada Miriam Benítez. Asistieron legisladores de todas bancadas, ediles, autoridades de salud, médicos, los directores de Transporte de la provincia, Miguel Latorre, y de Defensa Civil, Eduardo Wagner; titulares de hospitales, docentes, agentes de policía y emergencias. La ausencia más notoria fue la del Poder Judicial. Los jueces correccionales o de faltas no asistieron pese a que sobre la efectividad de la sanción y el cumplimiento de las normas de tránsito se debatió ampliamente.
El informe fue elaborado por los pediatras Tomassone, Moretti, Navarro, Botto, Gamba, Meneghetti, Lissi y Juan Beltramino, quien dio la exposición apoyada en imágenes. “En 2005 ingresaron al servicio de urgencias del hospital de Niños Alassia de Santa Fe, 367 pacientes con lesiones por accidentes de tránsito, es decir un promedio de un niño por día. Este número triplicó el de los ingresos por la misma causa del 2000. En el país, en el 2004 casi la mitad de los muertos por accidentes viales fueron menores de 30 años. Si una enfermedad infecciosa hubiese causado el 2% de esas muertes, los funcionarios, el periodismo, la sociedad reclamaría a las autoridades de Salud conocer las causas y las medidas a tomar para limitar ese desastre”, dijo Beltramino.
En el encuentro se afirmó que los accidentes viales pueden ser caracterizados como una enfermedad que tiene causas, síntomas, tratamientos y medidas preventivas. Esta enfermedad es una endemia con brotes epidémicos. “Uno de los problemas para enfrentar a las enfermedades endémicas es que la sociedad suele acostumbrarse a ellas hasta llegar a considerarlas algo normal o inevitable. Así ocurrió, por ejemplo, con el sarampión. Los accidentes de tránsito matan más niños que el sarampión o la meningitis, sin contar los heridos, muchos con secuelas de por vida, o la pérdida de vidas y daños en personas adultas”, se afirmó.
El pediatra demostró cómo los santafesinos incumplen casi todas las leyes de tránsito de manera mecánica. Mediante fotos se mostró una investigación hecha en la ciudad hace unos meses en los que se vio en 13 puntos del ejido urbano cómo se conduce autos, motocicletas y bicicletas. Los porcentajes surgidos del trabajo -en los que se ve a ciclistas cruzando semáforos en rojo, motociclistas sin cascos, automovilistas haciendo maniobras riesgosas, móviles policiales no respetando velocidades máximas o conductores de ambulancias sin usar cinturón de seguridad- dejan en claro por qué en Santa Fe se registran 10.000 accidentes cada año.
“Para combatir el sarampión se hicieron reuniones de las partes que trabajaban en el problema, sistema único de vigilancia para registrar casos y evaluaciones periódicas. En meses el brote se controló. Este mismo esquema es posible aplicarlo para enfrentar a la endemia de los accidentes viales. Aquí también se trata de no quedarse sólo con el registro de casos, es necesario emplear vacunas de eficacia reconocida (normas de tránsito), hacerlo usando inyectables (sanciones) y en forma periódica controlar los carnés de vacunación (evaluación el acatamiento de las normas)”, se explicó.
PROPUESTAS
Para la ciudad se propuso el uso del cinturón de seguridad, que el motociclista y su acompañante circulen con el casco, que los menores de 10 años sean transportados en los asientos traseros y con medios de fijación adecuados a su tamaño, emplear instrumentos validados en países del Mercosur hasta que se cuente con cámaras controladoras de velocidad y hacer pruebas de alcoholemia. También se planteó hacer ciclovías.
Para las rutas de la provincia se reclamó poner énfasis en el empleo del cinturón obligatorio para todos los pasajeros de autos y ómnibus, controles de velocidad, castigar el sobrepaso en zonas prohibidas, uso de luces bajas obligatorias, controles de alcoholemia dirigidos a grupos vulnerables como el de los jóvenes que conducen tras asistir a lugares bailables. Se aclaró que debe haber alcoholemia cero para conductores de ómnibus y camiones.
Además se pidió la creación de una brigada de tránsito para el control de los vehículos en movimiento en calles y rutas. Se propuso que por 3 meses se reduzcan los valores de las multas al 50 y que cada conductor ante una infracción además de la multa sea castigado con puntos en contra. Cada punto tendría una vigencia de 3 años y cuando se superen los 12 puntos se suspende el registro de conductor por 90 días. “En los lugares donde se aplica esto dio más resultado que las multas. La gente cuando ve que acumula puntos comienza a cuidarse para no perder el carné de conducir”, dijo Beltramino. Para infracciones graves, como conducir alcoholizado a alta velocidad, se propuso multa, inhabilitación y prisión. A ello se le anexó campañas intensas y sostenidas en el tiempo en las que se recuerde desde los medios las normas de prevención y las sanciones que se aplicarán si estas no son cumplidas.
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